Raphinha y Gerard Martín, jugadores del F.C. Barcelona, le realizaron un gesto obsceno a un aficionado que salió al balcón con una camiseta del Real Madrid durante la rúa del Barça para celebrar su título liguero.

Los futbolistas culés le enseñaron al seguidor merengue los dedos medios de ambas manos, un insulto obsceno y universal que representa desprecio, rabia o protesta, mientras cantaban «¡madridista el que no bote!».