En la temporada 1993-1994, mientras que el CB Murcia completaba su cuarta temporada en la Liga ACB, un club modesto hacía historia. El TDK Manresa, con un jovencísimo Pedro Martínez como entrenador, liderado en la pista por Joan Creus, Granger Hall y George Singleton, entre otros, desafiaba a los gigantes de la competición acabando tercero la temporada regular. Era una liga de 20 equipos donde se disputaban 28 jornadas. En la misma, el conjunto murciano acabó colista con solo 8 victorias, 11 menos que los manresanos. Después llegó el play off contra el Fórum Valladolid de Oscar Becerra Smith y Andrei Fetissov donde los de José María Oleart lograron una épica permanencia. Desde entonces, hace más tres décadas, pocos ‘outsiders’ han osado poner en entredicho la hegemonía de Barça, Real Madrid, Unicaja, Valencia Basket y Baskonia, los conjuntos que en más ocasiones en 32 años han ocupado las tres primeras posiciones de la clasificación al final de la temporada regular.

El UCAM Murcia 2025-2026, a falta de cuatro jornadas para el final, tiene la oportunidad de acabar segundo en la tabla, el puesto que ocupa actualmente con una victoria de ventaja sobre Valencia Basket, Barça y Baskonia. Es el mejor equipo de la clase media presupuestariamente hablando de un siglo XXI donde las sorpresas se pueden contar con los dedos de una mano. Ya dio el campanazo cuando hace dos temporadas se coló en la final después de acabar quinto la temporada regular, su mejor clasificación hasta la fecha. Ahora ya ha superado las 21 victorias de la 2023-2024 y tiene la oportunidad de seguir ampliando esa cifra récord.

Jonah Radebaugh, capitán del UCAM Murcia, tras anotar 20 puntos ante el Básquet Girona.

Jonah Radebaugh, capitán del UCAM Murcia, tras anotar 20 puntos ante el Básquet Girona. / Juan Carlos Caval

Barça y Madrid fueron los grandes dominadores de finales del siglo XX, donde solo el mejor Montigalá Joventut de la historia en 1992, con Lolo Sainz, y el TDK Manresa de 1998, evitaron un título blanco o azulgrana. Solo Unicaja, Caja San Fernando y Baskonia se atrevieron a poner en cuestión el status quo tradicional, en la década de los noventa, la de mayor crecimiento de la competición, donde varios clubes llegaron a manejar presupuestos estratosféricos. Salvo el conjunto manresano, los equipos que plantaron cara a los dos clásicos dispusieron de grandes cantidades de dinero. Y pese a ello, excepto el Estudiantes en dos ocasiones (1998 y 2000), y el Caja San Fernando (1999), nadie logró asomarse a las tres primeras plazas en la liga regular.

Las diferencias económicas se incrementaron en la primera década del siglo XXI. Y con ello llegó una brecha que se hizo casi insalvable. Siempre había algún conjunto que inesperadamente lograba colarse en el play off gracias a apuestas puntuables de patrocinadores que no tuvieron continuidad.

El Joventut, que pagó con una crisis económica los años de vinos y rosas de los noventa, fue el último que logró desestabilizar el poder establecido. En la temporada 2006-2007, gracias a la mejor generación de jugadores jóvenes de la entidad, encabezada por Rudy Fernández, Ricky Rubio y Pau Ribas, concluyó en tercera posición la temporada regular. Y una después, de nuevo con Aíto García Reneses en el banquillo, concluyó segundo. Sin embargo, no le valió para llegar a la final de la liga.

Hay un precedente más reciente, pero fue en la 2019-2020, en la que solo se disputaron 23 jornadas de liga por la pandemia del coronavirus. El Casademont Zaragoza fue tercero antes del cierre de los pabellones. Barça y Madrid acabaron primero y segundo, respectivamente, y los maños, en una plantilla donde estaba Nemanja Radovic, terceros con dos victorias más que Iberostar Tenerife y Bilbao Basket. Después, en la 2020-2021, irrumpió el Tenerife, que acabó tercero con 27 victorias en una liga donde el Real Madrid solo perdió dos partidos y el Barça cuatro.