Villa Colette es un hotel concebido como una casa de vacaciones frente al mar. Está situada en la punta más luminosa de Cap Ferret, donde el Atlántico se encuentra con la bahía de Arcachon (Francia). El proyecto ha sido diseñado por Philippe Starck y nace de la visión del empresario Laurent Taïeb. Un espacio pensado para sentirse como uno más de los habitantes de la villa francesa y notar lo que llaman “feliz nostalgia”.
Ubicado al lado de una de las calles principales pueblo, presenta una arquitectura de inspiración neodecimonónica. Sus 28 habitaciones y suites son una prolongación de la calma que se siente en esta villa marinera. El aroma a pinos y rosa envuelve todas las estancias en tonos enrosa empolvado, elegantes muebles de caoba, refinados baños y filas de fotos surrealistas crean la ilusión de estar soñando. Muchas de ellas se abren a terrazas, balcones o, incluso, a jardines privados con vistas al pinar, reforzando la sensación de calma. De este modo, hotel organiza clases privadas de yoga frente a la bahía o en la villa.
El color blanco predomina en las habitaciones del hotel Villa Colette
La propuesta gastronómica del hotel está liderada por el chef Benjamin Six que apuesta por una cocina internacional con fuertes matices asiáticos. Aquí, el producto local —especialmente el pescado fresco— se combina con influencias de otros lugares. Entre los platos destacan los popcorn de langostinos con mayonesa de chile y el atún rojo a la pimienta.
El restaurante destaca por su luz natural que proviene de un techo acristalado, con lo que se consigue una atmósfera distinta con el paso de las horas, más luminosa durante el día y más íntima por la noche. Por otro lado, el bar ofrece un ambiente cálido y desenfadado junto a un piano, una estufa de época y pequeños rituales cotidianos que se suceden a lo largo del día; café frente a la bahía, la hora del té después de un paseo en barco, una partida de backgammon junto a la chimenea… Al atardecer, un cóctel al son del piano.
El hotel fue diseñado por Philippe Starck y nace de la visión de Laurent Taïeb Villa Colette
Además, la experiencia se puede completar con paseos en bicicleta entre pinares, travesías por la bahía y, por qué no, con paradas improvisadas para probar ostras frente al mar. También propone nadar con la marea alta o navegar en una “pinasse” tradicional hasta la Duna de Pilat.Es por esto que Villa Colette se posiciona no solo como un entorno donde alojarse, sino como una forma de habitar Cap Ferret desde el interior