El ‘caso de Chris Duarte’ ha convulsionado al Unicaja en los últimos días. La salida de tono del jugador quejándose por su situación en el … equipo con un comunicado en las redes sociales provocó un tsunami durante la Final Four de la Champions en Badalona. El club le abrió un expediente disciplinario, que previsiblemente acabará con su salida del equipo, del que por el momento está apartado.
No es la primera vez que el club malagueño está ante una situación así, de hecho hay un precedente muy cercano, el del estadounidense Norris Cole. El club malagueño fichó al dos veces campeón de la NBA con los Miami Heat como recambio del italiano Marco Spissu en el verano de 2021, que no pasó el reconocimiento médico. Cole llegaba a Málaga tras jugar la Euroliga con el Asvel y parecía un fichaje de garantías. Sin embargo, el base no encajó en el vestuario malagueño y, tras varios desencuentros con sus compañeros y el club, se le abrió un expediente disciplinario y se le apartó del equipo. Uno de los motivos fue un viaje a Estados Unidos para el que el jugador decía tener permiso y el Unicaja, lo contrario.
En estas situaciones se plantea una rescisión por una cantidad para tratar de evitar que el asunto llegue a los tribunales. En el caso de Norris Cole, el jugador estuvo dos meses ejercitándose en solitario en Málaga, hasta que finalmente aceptó la propuesta del Unicaja y se marchó al Bourg francés. El hecho de tener un destino alternativo para seguir jugando sin perder mucho dinero, siempre ayuda.
El movimiento legal se repite ahora con Chris Duarte, pues el Unicaja está decidido a prescindir del jugador y que no vuelva a vestir la camiseta verde y morada. La diferencia con Cole es que el dominicano tiene un contrato garantizado para la próxima temporada, además con unas cantidades muy elevadas. «No es fácil salir de un contrato de ese tipo», decía ayer a SUR un interlocutor al tanto de la situación entre Duarte y el Unicaja.
Puede darse el caso de que el asunto llegue a los tribunales si el jugador y sus asesores no están de acuerdo con las causas alegadas por la empresa, en este caso la entidad cajista. El juicio se trata de evitar en un acto de conciliación. Si no hay acuerdo, el proceso judicial determinará si la empresa actuó conforme a derecho, pudiendo calificar el despido como procedente, improcedente o nulo. El dictamen marcará la resolución económica del conflicto.
