Leo Messi, a través de su socimi Edificio Rostower, ha cerrado la compra de las antiguas galerías Via Wagner, ubicadas en la exclusiva zona del Turó Park de Barcelona. La operación, valorada en 11,5 millones de euros, supone la recuperación de un activo de 4.000 metros cuadrados que permanecía bloqueado y cerrado desde 1993 debido a la falta de acuerdo entre sus múltiples propietarios originales.
Tras la adquisición, el actual jugador del Inter de Miami llevará a cabo una reforma integral del inmueble para destinarlo íntegramente al mercado de alquiler. El proyecto ya ha despertado el interés de importantes operadores del sector financiero, conocidos como «tier 1», quienes aspiran a ocupar este espacio que, por su ubicación estratégica y valor patrimonial, se perfila como un activo clave en la capital catalana.
Esta inversión refuerza el vínculo de Messi con Barcelona, donde residió durante más de dos décadas, y se suma a sus recientes movimientos empresariales, como la compra del club UE Cornellà. La cartera del futbolista sigue diversificándose con éxito, integrando desde la cadena MiM Hotels, gestionada por Meliá, hasta los restaurantes Hincha, liderados por el reconocido chef Nandu Jubany.
Desde el ‘private office’ Santomera Bay, responsables de la venta, destacan que esta operación envía una señal de confianza al mercado internacional. Al elegir nuevamente Barcelona para una inversión de este calibre, Messi no solo expande su patrimonio personal, sino que posiciona a la ciudad como un foco de referencia para los grandes inversores institucionales y el inmobiliario de alto valor.