Los tubos volcánicos de Lanzarote, ocultos bajo antiguas coladas de lava, se han convertido en uno de los escenarios más llamativos para la investigación espacial. En concreto, sobre cómo podría buscarse vida en Marte sin las necesidad de traer muestras al planeta Tierra.

Un equipo de expertos andaluces ha logrado analizar ADN bacteriano en tiempo real dentro de estas cavidades volcánicas, utilizando la tecnología portátil diseñada en su origen, para las futuras misiones espaciales.

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La investigación, que ha estado liderada por expertos de la Universidad de Córdoba junto a otros centros científicos, se ha desarrollado en el entorno de los tubos volcánicos de Lanzarote.

Allí, el conjunto de condiciones extremas como la oscuridad, aislamiento y humedad, se asemejan en parte, a algunos de los ambientes subterráneos que podrían existir en Marte.

Lo novedoso del estudio no es solo el lugar. Los investigadores consiguieron secuenciar material genético directamente dentro de las cuevas mediante dispositivos compactos y portátiles.

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Hasta ahora, este tipo de análisis solía requerir laboratorios mucho más complejos y el traslado de muestras. La idea es cambiar por completo esa lógica en futuras exploraciones planetarias.

Un ensayo real para futuras misiones espaciales

Los científicos consideran que los tubos de lava marcianos podrían actuar como refugios naturales frente a la radiación extrema del planeta rojo. Además, estas estructuras podrían conservar rastros biológicos antiguos mejor que la superficie expuesta.

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Por eso, Lanzarote lleva años funcionando como un auténtico “campo de pruebas” para agencias e investigadores relacionados con la exploración espacial.

En este caso, el avance permite imaginar misiones capaces de detectar señales biológicas directamente sobre el terreno, acelerando enormemente los análisis y reduciendo costes y riesgos.

Mientras tanto, la carrera espacial continúa avanzando también fuera de los laboratorios. SpaceX mantiene ya preparada la Starship V3, la nueva versión de su gigantesco cohete reutilizable.

El desarrollo de tecnologías capaces de analizar posibles formas de vida en otros mundos se ha convertido en una de las grandes prioridades científicas de esta nueva era espacial.