Además del pleno de Jorge Martin en Le Mans, la otra gran noticia del Gran Premio de Francia tuvo como principal protagonista a Marc Márquez. El de Cervera vivió una cita donde dejó el destello del récord de la pista -en la Q1- y la primera fila de parrilla en la mañana del sábado, pero todo se torció con su accidente en el sprint. «Ya había una cirugía programada para el hombro derecho… y haremos todo de golpe», anunció al sumar también la lesión en el pie. No corrió el domingo, tampoco lo hará en Barcelona y el de Cervera afrontará otra clase de Mundial

Así fue la escalofriante caída de Marc Márquez en Le Mans

Que la situación de Márquez encima de la GP-26 no era ideal no era algo desconocido. Sí los procesos a los que iba a someterse, y un análisis en conjunto puede explicar los motivos de sufrimiento del ilerdense y las dificultades para encontrar consistencia. El campeón es un piloto al que define el talento, claro. Pero también el extremo cuidado de los neumáticos, su ritmo machacón y unos finales de carrera que marcan la diferencia. Eso no llegó en 2026… con justificación.

«Si vas analizando todo en detalle, tener que parar a operarse estaba dentro de la posibilidad», analizó Sete Gibernau en DAZN. El dos veces subcampeón de MotoGP en 2003 y 2004 (con los colores del Telefónica Movistar-Honda) arroja un diagnóstico completo de la situación de Márquez. Y es duro en sus conclusiones. «Si le ves todo el año, no utilizaba el brazo. En el sprint de Le Mans se ve. No puede apoyar el brazo. Y en la caída se le escapa y no reacciona», justificó.

Sete, claro, conoce lo que es llevar una MotoGP y también hacerse daño, la cara negativa de todo esto. Sólo los que saben lo que es exponerse en una moto tiene claro los límites de cada uno. «Márquez estaba en circunstancias delicadas y lo ves al decidir parar para operarse. Siempre es capaz de suplir esos problemas y sabe que sin ellos la situación sería muy diferente», analizó.

Gibernau, en MotoGP.

Gibernau, en MotoGP.ARCHIVO MARCA

Si le ves todo el año, no utilizaba el brazo. En el sprint de Le Mans se ve. No puede apoyar el brazo. Y en la caída se le escapa y no reacciona

Sete Gibernau

¿Y el futuro?

Al mismo tiempo hay un futuro por delante. Márquez no acudirá a Barcelona, luchará por estar en Mugello y el campeonato cambia radicalmente. Está a 71 puntos y todavía podría perder más de 30 en Montmeló, pero hay más de 500 en juego. Aun así, su prioridad es otra y pasa por la recuperación. 

Sus posibilidades cambian de tono. Nadie puede descartarle, pero nadie se atreve a marcar un plazo para ser competitivo. La paciencia es vital. «Es crucial conocer las ganas que puede tener en recuperarse, venir desde atrás y ser capaz de enfrentarse a una nueva situación», cerró Gibernau.