Habitualmente, la presentación del jurado el primer día de cualquier edición de Cannes no suele ir más allá de un mero acto protocolario. Pero en esta 79ª edición, que el director y guionista Paul Laverty forme parte del equipo que valorará 22 películas antes de decidir a quién entregar la Palma de Oro ya predisponía a un evento con mensajes sociales ante la situación actual del mundo. A sus opiniones se han sumado este martes por la tarde diversas respuestas de Demi Moore, también en el jurado, que han elevado el nivel político de la presentación.

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Por primera vez en muchos años, en el jurado no había ninguna personalidad del cine francés. Junto al presidente, el surcoreano Park Chan-wook, están la cineasta china (aunque residente en EE UU) Chloé Zhao, el actor sueco Stellan Skarsgård, la actriz irlandesa-etíope Ruth Negga, la cineasta belga Laura Wandel, el actor costamarfileño Isaach de Bankolé —que vive en Nueva York—, el director chileno Diego Céspedes y los ya mencionados Laverty y Moore.

Ya en la primera cuestión, la que les realiza el moderador del encuentro sobre su sensación al recibir la llamada de Cannes, Laverty, que por su posición en la mesa fue el primero en hablar, dijo: “En este mundo con violencia sistémica, en estos tiempos tan oscuros —como dijo Shakespeare, cuando los locos guían a los ciegos— con el genocidio en Gaza y otras terribles disputas en el mundo, me pregunté si merecía la pena ir a un festival. Pero Cannes nos ha dado muchísimo, y la idea de venir a un festival donde habrá contradicción, matices y belleza me fascinó“. En ese ”muchísimo» están las dos Palmas de Oro ganadas por Ken Loach con El viento agita la cebada y Yo, Daniel Blake, que contaron con la escritura de Laverty.

Stellan Skarsgard y Park Chan-wook escuchan una respuesta de Demi Moore durante la rueda de prensa.KATE GREEN/ POOL (EFE)

Ante la disyuntiva de valorar la política y el arte en las películas, Park Chan-wook explicó: “Me parece extraño pensar que estén en conflicto. El hecho de que una obra de arte tenga un mensaje político no significa que sea enemiga del arte. Del mismo modo, que una película no tenga un mensaje político no significa que deba ignorarse. Incluso si hacemos una declaración política brillante, si no se expresa con suficiente arte, no será más que propaganda. Por lo tanto, lo que quiero decir es que el arte y la política no son conceptos contradictorios; siempre que se expresen artísticamente, son valiosos”. Opinión que fue apostillada por Laverty: “Soy tan mayor que formo parte de una generación que estudió a los griegos. La política, el poder y nuestros valores están implícitos en todo tipo de guion y relato, para todos los géneros. Muchas veces, quienes dicen ser apolíticos son, en realidad, los más políticos sin darse cuenta”. Y De Bankolé subrayó ese matiz: “Política viene del griego, y significa tomar decisiones en grupo, como nosotros, pensando en el bien común”.

Desde la izquierda, el moderador Didier Allouch,y los jurados Diego Céspedes, Ruth Negga, Stellan Skarsgard, Demi Moore, Park Chan-wook, Chloé Zhao, Isaach de Bankolé, Laura Wandel y Paul Laverty.KATE GREEN/ POOL (EFE)

A Demi Moore le tocó lidiar con otra cuestión que sobrevuela estos días el festival de Cannes, con una ausencia de estrellas y de películas procedentes de Hollywood que no quieren encarar preguntas políticas espinosas: ¿le preocupa que las respuestas de los cineastas vayan en detrimento de las películas? “Espero que no. Creo que parte del arte consiste en la expresión, así que si empezamos a autocensurarnos, creo que apagamos la esencia misma de nuestra creatividad, que es donde, en mi opinión, podemos descubrir la verdad y las respuestas”.

En realidad, la pregunta se enraizaba en unas declaraciones de Pedro Almodóvar en Los Angeles Times, en su suplemento especial de Cannes. Ahí apunta: “Es evidente que la gente está muy asustada. Estados Unidos no es una democracia en este momento. Algunos dicen que tal vez sea una democracia imperfecta, pero realmente no creo que Estados Unidos sea una democracia ahora mismo”.

Demi Moore, Park Chan-wook y Chloé Zhao, en la rueda de prensa.KATE GREEN/ POOL (EFE)

En esa línea ha hablado el chileno Diego Céspedes, que el año pasado presentó en la sección Una cierta mirada La misteriosa mirada del flamenco: “Necesitamos tomar posiciones políticas y espero que el cine empuje en ese sentido”.

A Moore le tocó también hablar sobre posibles miedos sobre la inteligencia artificial. “La oposición engendra oposición. La IA ya está aquí. Combatirla es librar una batalla que perderemos. Por lo tanto, encontrar maneras de trabajar con ella es un camino valioso que podemos seguir”. Pero, apostilló: “Aunque haya aspectos hermosos en poder utilizarla, la verdad es que no hay nada que temer, porque lo que nunca podrá reemplazar es de dónde proviene el verdadero arte, que no es su parte física. Procede del alma, del espíritu de cada uno de nosotros que estamos aquí sentados, de cada uno de quienes crean cada día, y eso la IA nunca podrá recrearlo”.

A esas palabras entró Laverty, porque consideró que la industria cinematográfica y la sociedad en general deberían ser profundamente escépticas ante las empresas y los multimillonarios tecnológicos que controlan los servicios de IA más populares, “porque ellos deciden los algoritmos que afectan nuestras vidas de la manera más profunda”. Y prosiguió: “Lo que me parece absolutamente increíble es que den por sentado que el resto del mundo los seguirá y los aceptará sin importar las consecuencias. Miren toda la crisis actual en los centros de datos, que afecta la sostenibilidad, el agua y las poblaciones. Creo que la gente está empezando a darse cuenta de que no debemos dejar que estos magnates tecnológicos dicten cómo vivimos. ¿Qué efecto tiene esto en los trabajadores —más allá de los artistas— en nuestra sociedad y en nuestros hijos?“.

Demi Moore, durante el encuentro.Marko Djurica (REUTERS)

Demi Moore, sobre el puñetazo que supuso en Hollywood La sustancia, en cuanto a su reflexión sobre los estereotipos de la belleza, el retrato de las mujeres y una candidatura al Oscar incluida para ella, explicó: “Hay un cambio significante en Hollywood, pero tenemos que seguir trabajando”.

Justo al final de la rueda de prensa, Laverty pidió la palabra para un último detalle que quería mencionar. “Alabo al festival de Cannes por el cartel de este año”, dijo, mientras señalaba la imagen de Susan Sarandon y Geena Davis en Thelma y Louise. “Susan Sarandon, Mark Ruffalo y Javier Bardem han protestado contra las matanzas de mujeres y niños en Gaza, y por ello han acabado en algunas listas negras. Avergüénzate, Hollywood”.