El cantante Rod Stewart (Londres, 81 años) ha felicitado a Carlos III (Londres, 77 años) por “poner en su sitio” a Donald Trump, en la visita que realizó a Estados Unidos junto a la reina Camila a finales del pasado abril. El cantante se encontró con el rey británico en un acto de celebración de los 50 años de la fundación A King’s Trust, en la sala de conciertos del Royal Albert Hall, la noche del lunes. En la ocasión aprovechó de decirle al monarca que había estado “magnífico” durante su gira por el país norteamericano.

“Permítame decirle: ¡Bien hecho en Estados Unidos! Estuvo magnífico, absolutamente magnífico. ¡Puso en su sitio a esa sabandija!“, le comentó Stewart a Carlos III frente a las cámaras en compañía del guitarrista de los Rolling Stones, Ronnie Wood. Los dos coincidieron en el grupo Faces.

Según ha informado Times, Carlos III restó importancia al comentario del cantante, que añadió: “Exactamente, eso es todo; le pasó completamente por encima de la cabeza, completamente por encima de la cabeza”. El medio británico reconoce que no está claro cuál fue la respuesta del monarca, pero que Stewart le comentó a la reina Camila: “Estaba felicitando a su esposo por su magnífica actuación en Estados Unidos, tan grandiosa, tan valiente, tan orgullosa”.

El encuentro entre Trump y Carlos III

Los reyes británicos viajaron durante cuatro días a Estados Unidos a finales de abril, donde se encontraron con el presidente Donald Trump y Melania, la primera dama. En una visita al Congreso, Carlos III se refirió a la OTAN, el apoyo a Ucrania en medio de la guerra con Rusia y el cambio climático. En su discurso entregó un claro mensaje: la alianza transatlántica entre Estados Unidos y Europa “es hoy más importante que nunca”. “La esencia de nuestras dos naciones es la generosidad de espíritu y el deber de fomentar la compasión, promover la paz, profundizar el entendimiento mutuo y valorar a todas las personas, de todo tipo de creencias o de ninguna”, declaró el rey ante los legisladores estadounidenses.

En su intervención, Donald Trump reconoció que tiene una debilidad por la familia real británica, la que era compartida con su madre, especialmente por la reina Isabel II y por Carlos III: “Le parecía monísimo… tenía una especie de flechazo hacia él”. En una cena de Estado en Washington, el rey bromeó sobre la historia de Estados Unidos, antigua colonia británica: “¡Si no fuera por nosotros, estaríais hablando francés!“.