Una repentina tormenta de granizo ha sorprendido esta tarde a los ciudadanos de Barcelona, que en pocos minutos han visto cómo caían bolas de hielo de considerable tamaño. La lluvia, que ha descargado con fuerza en la capital catalana, ha provocado que muchos se hayan tenido que refugiar en paradas de autobús y albergarse bajo cornisas de balcones, ya que no llevaban paraguas. A pesar de que el granizo ha pillado por sorpresa a los barceloneses, también ha dejado estampas curiosas, como una guerra de bolas de granizo entre niños en un parque infantil de la ciudad.
Desde el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) ya se había avisado del cambio de tiempo por la entrada de un frente polar en Catalunya. De hecho, Protecció Civil activó este lunes el plan Inuncat en fase de alerta por la previsión de lluvias que podrían superar los 20 litros por metro cuadrado en media hora este martes por la tarde y por la noche.
A causa de las fuertes precipitaciones, los Bombers de la Generalitat han realizado más de 30 actuaciones hasta las 17.30 horas. La mayoría por pequeñas inundaciones y ramas caídas. Además, han explicado en una publicación en X que destinan «dotaciones preventivas a Montserrat para asistir a posibles excursionistas en problemas» debido al temporal. El aguacero ha generado una riada en el macizo y se ha formado una cascada de agua que ha puesto en alerta a los visitantes de la abadía.
Además, el Servei Meteorològic de Catalunya (SMC) ha emitido un aviso por tiempo violento durante las próximas dos horas en la comarca del Ripollès por la posibilidad de caída de piedras superiores a 2 centímetros de diámetro, rachas de viento de 25 metros por segundo y tornados. Por este motivo, ha activado el grado de alerta 6/6.
Rodalies, por su parte, y ante las previsiones meteorológicas, ha limitado la velocidad de los trenes entre Calaf y Moncada Bifurcación, según ha informado Adif en redes sociales. Una decisión que está afectando a las líneas RL4 y R4, que circulan con retrasos.