Las consecuencias del conflicto de Oriente Medio enfrían el ánimo de los inversores este martes, jornada en la que Wall Street baja ante la aceleración de los precios en Estados Unidos. La inflación interanual se ha disparado hasta el 3,8%, el nivel más alto en tres años, a causa de la guerra iniciada por Donald Trump contra Irán. El alza de los combustibles, con el estrecho de Ormuz cerrado, ha llevado los precios del 2,4% al 3,8% en apenas tres meses. El dato, más abultado de lo esperado, lastra la renta variable estadounidense, que se ve penalizada por la toma de beneficios en las empresas de semiconductores, y arrastra consigo a las Bolsas europeas. El Ibex se ha dejado un 1,6% y el Euro Stoxx 50, un 1,5%.

Las empresas de semiconductores han puesto fin este martes a un rally alcista que había llevado al sector a subir más del 60% en lo que va de año e impulsar a Wall Street en la conquista de nuevos máximos históricos. El nuevo impulso para la inteligencia artificial había permitido al índice de semiconductores de Philadelphia a registrar una revalorización de más del 140% en los últimos 12 meses, si bien este martes retrocede un 6%. Las acciones de Qualcomm se han hundido un 11,46%. Intel, que había duplicado su valor en Bolsa en el último mes, recorta un 6,82% al igual que Advanced Micro Devices (AMD), que cede un 2,26%.

Detrás de esta caída están los comentarios realizados por un funcionario surcoreano que ha planteado la posibilidad de un impuesto a los beneficios de las empresas ligadas a la IA (windfall tax, en inglés) con el que dar un dividendo a los ciudadanos del país. La propuesta ha frenado la consecución de nuevos máximos en el índice Kospi, que ha cedido un 2,3% tras suavizar un recorte que superó el 5%.

En la Bolsa española, ACS ha liderado las caídas al ceder un 5,2% por su exposición a la construcción de centros de datos. Y ello a pesar de que en el primer trimestre ganó un 21% más gracias al furor por la inteligencia artificial. Acciona y su filial de energías limpias han registrado caídas superiores al 4% corrigiendo las subidas del lunes. Amadeus y Naturgy han destacado entre las subidas, con alzas superiores al 1%.

A las persistentes preocupaciones por el estancamiento de las conversaciones de paz en Oriente Próximo se suma ahora el castigo a los semiconductores. El precio del barril de brent se ha encarecido un 3,42% hasta los 107,77 dólares. Hace casi una semana que Estados Unidos remitió su plan de paz a Irán, pero las posiciones siguen alejadas, y la retórica de la Casa Blanca es amenazante. Una situación extrema para el mercado energético que, tras dos meses y medio de cierre de Ormuz, afronta riesgos crecientes de falta de suministro físico.

El presidente de EE UU, Donald Trump, dijo que el alto el fuego con Irán estaba “en soporte vital” después de que la respuesta de Teherán a una propuesta de Washington para poner fin a la guerra dejara claro que las dos partes aún estaban lejos de llegar a un acuerdo. Incluso Trump está considerando más seriamente reanudar las principales operaciones militares contra Irán, según informó CNN el lunes por la noche.

La subida de la inflación ha modificado las perspectivas sobre tipos de interés. Los mercados de futuros sobre el precio del dinero en Estados Unidos dan una posibilidad entre tres a que la Reserva Federal suba tipos de aquí a diciembre; este mismo escenario contaba, ayer, con una posibilidad entre cinco. Y, aunque la opción mayoritaria es que los tipos no se muevan, hace un mes los operadores consideraban posible un recorte de aquí a diciembre. Malas noticias para la renta variable y buenas para el dólar, que repunta un 0,5% contra el euro para colocarse en 1,173 unidades.

El mercado de bonos cotiza con subidas en los tipos de interés, de entre cinco puntos básicos para la deuda alemana y casi 10 para la italiana. La estadounidense a 10 años repunta cuatro puntos. La sesión está marcada también por la inestabilidad política en Reino Unido, donde las presiones del partido laborista para forzar la dimisión del primer ministro Keir Starmer se reflejan en el tipo de interés más alto para la deuda a 30 años desde 1998.

La atención de esta semana se centra también en la cumbre del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el presidente chino Xi Jinping. Se espera que ambos aborden una serie de cuestiones en medio del deterioro de las relaciones entre las dos mayores economías del mundo. Hay bajas expectativas de progreso tanto en Irán como en el frente comercial, con el enfoque en mantener el statu quo. “Los inversores no deberían esperar acuerdos radicales. Una ‘victoria’ significaría que no habría nuevos aranceles ni controles de exportación, y quizás pequeños acuerdos simbólicos, como compras agrícolas, pedidos de aviones o señales sobre tierras raras”, dice Daniel Casali, estratega jefe de inversiones de Evelyn Partners.

BolsasDivisasDeudaTipos de interésMaterias primas