La temporada de Usoa Ostolaza ha dado un salto cualitativo en la última semana. La zarauztarra firmó hace apenas unos días un destacado cuarto puesto … en la general de la Vuelta a España, consolidándose entre las mejores en una de las grandes citas del calendario mundial. Todo ello, además, en un contexto complicado para la corredora por los problemas de alergia y asma que han condicionado directamente sus sensaciones durante la primavera. Ahora afronta la Itzulia, que arrancará este viernes. Una carrera marcada en rojo por correr en casa, más todavía si la primera etapa es en su localidad natal. La guipuzcoana sigue con la motivación intacta de seguir creciendo tanto a nivel individual como colectivo dentro de un Laboral Kutxa que no deja de progresar y que hoy volverá al asfalto con algunas de sus corredoras para la Clásica de Navarra.

– ¿Qué valoración hace del cuarto puesto en la Vuelta a España?

– La Vuelta a España es una carrera muy especial para mí. El año pasado iba octava en la general antes de la última etapa, pero tuve una caída un poco antes del último puerto, en Cotobello, y me quedé fuera de las opciones de hacer top 10. Es una carrera que, al ser en mayo, normalmente me coincide en un buen momento de forma y a la que le tengo mucho cariño, así que tenía muchas ganas de hacerlo bien y así fue.

– Era una espinita clavada…

– Totalmente. Este año decidí prepararla con mucho cuidado y marcarla como objetivo principal para quitarme esa espina de la edición pasada. He hecho todo lo que estaba en mi mano. He entrenado bien, me he cuidado… Aunque la primavera ha sido muy dura por las alergias y el asma. Me costaba encontrar sensaciones tanto entrenando como compitiendo y llegaba con incertidumbre.

– El trabajo da sus frutos.

– Por supuesto, pero yo creo que el equipo ha sido la mayor clave, por encima de cualquier otra cosa. Mis compañeras me ayudaron muchísimo, sobre todo en los primeros días, a no perder tiempo en la general. Y luego, en las etapas finales, con puertos tan exigentes como Les Praeres y el Angliru, salió a la luz todo el trabajo. Estoy muy contenta tanto con el resultado como con las sensaciones y ahora quiero ir a por más porque creo que puedo hacerlo.

Vuelta a España

«Tenía la espinita clavada de la edición pasada por la caída en la última etapa y ahora estoy muy contenta por haberlo hecho bien»

– La subida al Angliru, que aparecía por primera vez este año en una Vuelta femenina, es muy exigente.

– Es una subida muy épica, pero me hizo mucha ilusión cuando supe que la íbamos a subir. Es un puerto que siempre hemos visto en el ciclismo masculino y que me apetecía mucho hacer en carrera. Cuando vi que iba a estar este año en la Vuelta me alegré muchísimo. A mí me gustan los puertos largos y duros, esfuerzos que hay que gestionar bien. Creo que se me dan bien porque conozco mi cuerpo y sé regularme. Es verdad que es muy exigente porque hay que acertar con el desarrollo, con el ritmo, y hay momentos en los que la pendiente es tan alta que cuesta encontrar la forma más eficiente de avanzar. A veces no sabes si es mejor ir de pie o sentada (ríe). Pero lo importante es que lo disfruté mucho para ser la primera vez que se hacía esta subida y que salió todo bien.

– ¿Ha habido cambios en la preparación esta temporada para dar un salto competitivo?

– El equipo lleva ya dos o tres años compitiendo en las carreras más importantes del calendario internacional y seguimos dando pasos poco a poco. Este año tenemos la ventaja de poder correr todas las pruebas World Tour sin invitación, después de haber sido el mejor equipo continental en 2025.

– ¿Y en cuanto a usted?

– En mi caso, el calendario es bastante similar al del año pasado. Sí que he tenido algo más de tiempo para preparar la Vuelta después de Milán-San Remo y las clásicas italianas. Estuve tres semanas entrenando en Gran Canaria, donde además me encontré mejor con las alergias. El único cambio ha sido en la preparación, ya que desde hace dos meses entreno con Xabier Artetxe (exentrenador del Movistar Team y Seguros Bilbao).

Laboral Kutxa

«Creo que el equipo ha sido la mayor clave, por encima de cualquier otra cosa. Mis compañeras me ayudaron muchísimo»

– Ha mencionado varias veces su problema con las alergias.

– Ha afectado muchísimo en mi rendimiento porque es algo que no puedes controlar y que no está en mis manos. El tiempo está un poco loco y cuando eso sucede puede haber bastante polen. Hay momentos mejores y peores, y también depende mucho del lugar. En Bélgica, por ejemplo, me encontré muy mal. Aquí en Euskadi también suelo sufrir bastante. En cambio, en la Vuelta, donde ha hecho peor tiempo, he estado mejor. En general es duro porque haces todo lo que está en tu mano, pero hay un factor externo que te limita. Es como correr con un tope, no puedes dar tu máximo nivel y además la recuperación cuesta el doble.

– Más allá del resultado, ¿siente que está dando un paso adelante como corredora?

– Es verdad que en este tramo de temporada quizá no he tenido las mejores sensaciones, en gran parte por lo de las alergias. Luego ha habido otros casos en algunas carreras que te encuentras bien y ves que estás delante y compitiendo con las mejores, que eso motiva mucho. Pero no es solo una cuestión física. Creo que estoy mejorando en la lectura de carrera, en saber qué hacer en cada momento y en la gestión mental. En eso también influye mucho el equipo, porque siempre aprendo de mis compañeras.

– El equipo suma ya 13 victorias con seis corredoras diferentes, unos datos muy positivos.

– Dice mucho. Es un equipo que está creciendo cada año y tener victorias con corredoras de perfiles diferentes demuestra que hay mucho nivel y variedad. Cada una aporta en lo suyo y eso es muy enriquecedor. La primera parte de la temporada está siendo muy positiva y estamos muy contentas. Esperamos que la segunda sea igual o incluso mejor, porque creo que vamos por el buen camino.

– El viernes comienza la Itzulia.

– Va a ser una Itzulia muy especial. Es una carrera que siempre disfruto mucho porque se corre en carreteras que conozco, donde entrenamos a diario, y con gente cercana animando.

– La primera etapa, además, es en su pueblo.

– Eso lo hace más especial, claro. También la presentación de equipos será en Zarautz. Estarán amigos, familiares, conocidos… Toda esa mezcla hace que el contexto sea todavía más emocionante. Además, con las buenas sensaciones de la Vuelta espero encontrarme bien. Más allá del resultado, quiero disfrutar y dar mi mejor versión y si de ahí viene un buen puesto en la clasificación general, mejor.

Trayectoria

«Nunca imaginé que acabaría siendo ciclista profesional, aunque sí tenía el sueño de ser deportista de élite»

– ¿Cómo ha sido su camino hasta el ciclismo profesional?

– Estudié fisioterapia y estuve trabajando dos años y medio mientras competía. Ahora ya me dedico exclusivamente al ciclismo. De pequeña practiqué muchos deportes, sobre todo natación y atletismo, y luego pasé al triatlón y al duatlón con 14 años. Empecé en el ciclismo relativamente tarde, con 22 o 23 años, después de una lesión en el hombro que me obligó a dejar la natación. Probé algunas carreras del Torneo Euskaldun y ahí fue cuando Laboral Kutxa se fijó en mí. Desde entonces siempre he estado en este equipo y les debo todo. Nunca imaginé que acabaría siendo ciclista profesional, aunque sí tenía el sueño de ser deportista de élite. La vida me ha llevado por este camino y estoy muy agradecida por toda mi trayectoria y lo que he conseguido a lo largo de estos años.

– Varias compañeras de su equipo compiten hoy en la Clásica de Navarra y después llega una serie de carreras en casa.

– Sí, hoy lo hacen Irati Aranguren y Naia Amondarain. Les deseo mucha suerte porque seguro que lo van a hacer muy bien. Son muy buenas ciclistas. Ahora vienen carreras muy importantes para nosotras, como la Itzulia y después Durango. Son pruebas especiales y creo que el equipo seguirá demostrando que va en la buena dirección y que puede lograr buenos resultados. Nosotras vamos a dar lo mejor.