La crisis del hantavirus es el enésimo acto de autoexaltación de la factoría Moncloa. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha usado la emergencia sanitaria para correr una nueva cortina de humo para tapar los problemas que acechan en su entorno y ha utilizado organismos … internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) para poner en valor la gestión del gabinete que preside. Convirtiendo la grave situación que vivió el buque MV Hondius, con tres víctimas mortales y ya una decena de contagiados, en una oportunidad para hacer política: «Algunos dirán que el episodio del Hondius caerá pronto en el olvido, pero yo no estoy de acuerdo. Creo que va a ser recordado durante años» ha dicho.
Junto a Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, en una rueda de prensa con preguntas —algo poco habitual últimamente cuando comparece el presidente—, Sánchez defendió que la operación de evacuación y atención sanitaria fue «un éxito» y puso como ejemplo la coordinación entre el Gobierno español, Canarias, la OMS y los servicios sanitarios. El jefe del Ejecutivo ensalzó el trabajo de más de 400 profesionales implicados en el operativo y elogió especialmente la respuesta de la población canaria —diferenciando a la ciudadanía del Ejecutivo regional—. «Es un orgullo ser español, de una España que, por cierto, dice alto y claro que un mundo mejor es posible», ha declarado el socialista.
En un momento complicado para la Moncloa, incapaz de revertir un creciente rechazo interno a la gestión del país, el presidente se ha vuelto a refugiar en la cosa internacional para reforzar la imagen de su Gobierno. Así, de esta forma, Sánchez aprovechó la comparecencia al lado de Tedros Adhanom Ghebreyesus para lanzar un mensaje político más amplio: defendió que la gestión demuestra que «España funciona» cuando apuesta por la ciencia, la cooperación internacional y las instituciones multilaterales. En este sentido ha insistido en que «este mundo no necesita más egoísmo, ni más miedo. Lo que necesita son países solidarios que quieran dar un paso al frente».
El jefe del Ejecutivo utilizó la rueda de prensa de este martes por la mañana en Moncloa para reivindicar, precisamente, la cooperación internacional y el papel de organismos como la OMS y la ONU. Es un terreno en el que Pedro Sánchez se siente cómodo, ya que además de presidente del Gobierno y secretario general del PSOE es también el líder de la Internacional Socialista. Desde hace meses Sánchez está más pendiente de su imagen a nivel internacional, aunque sea en base a gestos como el de ofrecer España para una operación como la del hantavirus, que del día a día del país.
Una vez más, ya con todo el operativo finalizado, Pedro Sánchez defendió la decisión de permitir el desembarco del barco en Tenerife pese a las críticas políticas y sociales que hubo al principio. El jefe del Ejecutivo insistió, además, en que España actuó por «deber legal y moral», un mensaje que el Gobierno ha repetido en distintas ocasiones desde mediados de la semana pasada cuando la Organización Mundial de la Salud recomendó que el desembarco se produjera en Tenerife en lugar de en Cabo Verde, entre otras cosas por la negativa de este último país a facilitar la evacuación del pasaje.
