Bloomberg Línea — La inflación subyacente en Estados Unidos continúa mostrando resistencia a bajar hacia la meta de la Reserva Federal y un reciente informe de Deutsche Bank sostuvo que el principal motor detrás de esa persistencia sigue siendo la demanda interna, más que los shocks de oferta vinculados a conflictos geopolíticos o disrupciones externas.

El análisis, elaborado por Matt Luzzetti y titulado Five doubts about the US disinflation story, señaló que la inflación medida por el índice de gastos de consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés) se mantiene desde hace cinco años por encima del objetivo de la Fed. Actualmente, la supera en más de un punto porcentual.

VER MÁS: Trump enfría expectativas de paz y la tregua con Irán se debilita

En los últimos meses, parte del mercado atribuyó la persistencia inflacionaria a factores vinculados con la oferta, como el conflicto en Irán y otras tensiones geopolíticas que afectan cadenas de suministro y precios de la energía. Sin embargo, el informe sostuvo que esos elementos no explican completamente el fenómeno.

Uno de los puntos centrales del trabajo es la evolución de la llamada “brecha del producto”, un indicador que mide la diferencia entre el nivel efectivo de actividad económica y el potencial de la economía. Según los datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso de Estados Unidos (CBO), esa brecha todavía se ubica en terreno positivo, en torno a un punto porcentual.

De acuerdo con el análisis de Deutsche Bank, eso podría indicar que la economía estadounidense continúa operando con un nivel de demanda suficientemente elevado como para mantener presiones sobre los precios.

El informe también hizo referencia a la curva de Phillips, una relación económica que vincula inflación y nivel de actividad. En ese marco, sostuvo que la economía podría seguir ubicada en una zona donde un mercado laboral fuerte y un consumo sostenido dificultan una desaceleración más marcada de la inflación.

Otro elemento utilizado para respaldar esa tesis fue un desglose realizado por la Reserva Federal de San Francisco, que separa los componentes inflacionarios asociados a la oferta y a la demanda.

Según esa medición, la demanda aparece como el principal factor detrás del actual exceso de inflación respecto de los niveles observados antes de la pandemia. En segundo lugar aparecen categorías consideradas “ambiguas”, es decir, aquellas que no pueden asociarse de forma clara ni a shocks de oferta ni a presiones de demanda.

El informe planteó además que, incluso si los factores vinculados con la oferta regresaran a niveles similares a los de 2019, la inflación subyacente del PCE todavía se ubicaría cerca de 3% interanual.

Ese nivel seguiría estando aproximadamente un punto porcentual por encima de la meta de inflación de la Reserva Federal, fijada en 2%.

Inflación de abril, por encima de lo previsto

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril mostró una aceleración mayor a la esperada en Estados Unidos: la inflación anual se ubicó en 3,8% y la subyacente en 2,8%.

Energía y vivienda explicaron buena parte de la subida, mientras que los servicios continúan mostrando una inflación persistente.

El dato fue el más alto desde junio de 2023 y vuelve a ubicar a la inflación en niveles observados tras la pandemia, aunque ahora en un contexto de aumento en los precios del petróleo.

El mercado accionario reaccionó negativamente y crecieron las expectativas de tasas higher for longer (altas por más tiempo), además de aumentar las probabilidades de una nueva suba de tasas por parte de la Reserva Federal.