Albert Philipsen ha enseñado en redes las consecuencias de una caída de las que dejan huella. El ciclista danés del Lidl-Trek sufrió el pasado viernes un grave accidente mientras entrenaba y compartió en Instagram varias imágenes en las que se aprecia el estado en el que quedó tras el golpe.
“A veces pasan estas mierdas, y los últimos días han sido bastante duros…”, arrancó Philipsen en un mensaje en el que contó cómo vivió una caída de la que apenas conserva recuerdos. “Tuve una fea caída entrenando el viernes. No recuerdo mucho: un minuto estaba bajando a 80 km/h y lo siguiente que recuerdo es estar tirado en el suelo, solo, medio consciente, intentando aprovechar esa pequeña ventana de adrenalina para llamar a los servicios de emergencia mientras la sangre me caía por la cara”.
El joven corredor reconoció que pocas veces había sentido algo parecido después de irse al suelo. “Creo que es la primera vez que realmente he tenido miedo después de una caída”, confesó el danés, que quiso agradecer la rapidez de quienes le ayudaron antes de que llegara la ambulancia. “Por suerte, me encontraron rápido y un grupo de personas hizo un trabajo increíble manejando la situación hasta que llegó la ambulancia”.
Philipsen también tuvo palabras para quienes estuvieron pendientes de él en esos primeros momentos y en las horas posteriores. El corredor agradeció el apoyo de Andreas Grondahl Jansen, Henry Coote, Xabier Zabalo y de toda la estructura del Lidl-Trek, clave para acompañarle después del susto.
Sin fracturas ni lesiones internas
Pese a la violencia del impacto, el parte médico dejó una noticia mucho mejor de lo que podía esperarse después de una caída a esa velocidad. “Me siento extremadamente afortunado de estar de vuelta en casa sin lesiones internas, aparte de un fuerte golpe en la cabeza, y sin huesos rotos, aunque ahora mismo sigo bastante magullado”.
El danés cerró su mensaje con una nota de humor sobre las marcas que le dejó el accidente y el trabajo que tuvieron que hacer para curarle: “Sabes que ha sido una caída seria cuando la clínica se queda sin vendas después de dos días”.