El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero se ve cada día más amenazado por informaciones que le relacionan con el blanqueo de capitales y el movimiento internacional de fondos de origen desconocido.

El nuevo informe que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) prepara sobre el rescate de la aerolínea Plus Ultra y el dinero que su amigo Julio Martínez oculta en Miami podría desembocar en la imputación del expresidente del Gobierno, un hecho insólito en nuestra Democracia.

Ya no se trata solo del rescate de 53 millones de euros de Plus Ultra y los pagos posteriores de esta compañía a Análisis Relevante, la consultora de ‘Julito’ Martínez que, a su vez, abonaba medio millón a Zapatero por informes «orales».

Pese a que el caso de la aerolínea sigue bajo secreto de sumario y que el juez ha prorrogado las investigaciones hasta el 28 de mayo, a Zapatero se le ha abierto otro frente: el informe que ultima la UDEF por un entramado de presuntas actividades de blanqueo que le afectan de lleno.

El Confidencial ha desvelado esta semana que los agentes han detectado lavado de dinero procedente del cobro de comisiones obtenidas por Zapatero por la mediación ante el Gobierno y las administraciones públicas para favorecer a determinados grupos y personas afines.

Desde el entorno del expresidente han respondido anunciando una querella contra este diario, pero las informaciones que le involucran han seguido publicándose.

Este miércoles, El Mundo ha publicado que ‘Julito’ Martínez oculta casi un millón de euros en Miami, en cuentas abiertas hace una década, y que siguen activas.

Zapatero con Alsina.

A esa revelación se suma este miércoles también El País, que confirma lo publicado por el diario de Unidad Editorial, aunque rebajaba la cuantía a algo más de medio millón.

En el periódico de PRISA añaden, citando fuentes de la UDEF, que en una de esas cuentas, desconocidas hasta ahora, hubo movimientos en el año pasado. En concreto, se ingresaron 200.000 euros, que no se vinculan al rescate de la aerolínea Plus Ultra.

Ese dato acrecienta los indicios de la existencia de un nuevo entramado.

Pese a la cantidad de frentes abiertos, el expresidente Zapatero no ha dejado de exponerse públicamente. Este mismo jueves estará en Cádiz, arropando en un acto a María Jesús Montero. Será el cuarto mitin en el que participe de las elecciones andaluzas.

También estuvo muy activo en las recientes elecciones de Castilla y León, y protagonizó el cierre de campaña junto a Pedro Sánchez y Carlos Martínez en Valladolid.

Hasta ahora, ha compartido actos con María Jesús Montero en Huelva, Jaén y en la localidad de Cártama (Málaga). Una implicación total, para satisfacción de los socialistas, que le agradecen que se eche la campaña «a cuestas».

Sin embargo, su oratoria dista de ser la de antaño y ahora se percibe a un Zapatero que llama la atención por estar más desinhibido y, en ocasiones, algo errático.

El expresidente, que ha cultivado una buena relación con los periodistas, que acostumbraba a acercarse a ellos para comentar la actualidad, ahora se zafa de los medios en cuanto termina sus intervenciones.

En su última entrevista, con Carlos Alsina en Onda Cero, mudó su tradicional talante para dar respuestas en un tono cortante sobre el rescate de Plus Ultra y sus labores de asesoría en Análisis Relevante, la empresa propiedad de su amigo ‘Julito’ Martínez.

Allí defendió que la consultora no es su principal pagador y que tributa por todos sus ingresos. Unos días más tarde, la Justicia bloqueaba las cuentas de la empresa Análisis Relevante.

Zapatero tildó de «bulos» las noticias que le señalan e insinuó que está sometido a un «extraño» seguimiento, que ejemplificó con las fotografías que le realizaron junto a ‘Julito’ Martínez, tres días antes de que éste fuera detenido. Incluso se permitió sugerir a la cadena que despidiera a determinados tertulianos por publicar informaciones sobre su papel en el rescate de la compañía.