Valencia Basket ya es equipo de Final Four. El conjunto taronja firmó la mayor gesta de su historia europea al derrotar al Panathinaikos en el quinto y definitivo partido de la serie de cuartos de final de la Euroliga (81-64), culminando una remontada para el recuerdo después de haber perdido los dos primeros encuentros en casa. El equipo de Pedro Martínez jugará por primera vez entre los cuatro mejores equipos del continente tras imponerse por tercera vez consecutiva al campeón de 2024.
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La dimensión del logro aumenta todavía más al contexto del rival. El Panathinaikos nunca había perdido un quinto partido de playoff en la Euroliga y Ergin Ataman tampoco conocía la derrota en este tipo de encuentros decisivos. Pero el Valencia Basket rompió todas las estadísticas posibles desde la defensa, el carácter competitivo y una actuación colectiva extraordinaria en un Roig Arena completamente entregado.
La atmósfera fue de gran cita europea desde mucho antes del salto inicial. Más de 15.000 aficionados tiñeron las gradas de naranja, mientras cientos de seguidores siguieron el partido desde el auditorio anexo del recinto. Y el equipo respondió desde el primer minuto. Con tensión, nervios y máxima presión en ambos lados, Valencia Basket arrancó mucho más concentrado y agresivo, dejando al Panathinaikos cinco minutos sin anotar en juego y construyendo las primeras ventajas gracias a la energía defensiva y el ritmo impuesto por Sergio de Larrea.
👌🎯 Sergio de Larrea (@Laaarry_14) levanta al Roig Arena con este triple.pic.twitter.com/cYNrlimKUq
— Gigantes del Basket (@GIGANTESbasket) May 13, 2026
El conjunto griego, incómodo y espeso ofensivamente, sobrevivió al primer cuarto gracias a pequeños destellos individuales, aunque siempre por detrás en el marcador. El 14-10 del final del primer periodo reflejaba perfectamente el tono físico y defensivo del encuentro.
El segundo cuarto cambió definitivamente el partido. Tras unos primeros minutos equilibrados y una breve ventaja visitante después de una acción de Kendrick Nunn, Valencia Basket explotó. Dos recuperaciones consecutivas lanzaron el juego en transición y desataron un parcial demoledor. De Larrea, Pradilla, Kameron Taylor y Brancou Badio lideraron un 19-1 que disparó la diferencia hasta el 35-18 y dejó al Panathinaikos completamente bloqueado.
La defensa taronja fue asfixiante durante toda la primera mitad. El equipo de Pedro Martínez consiguió reducir drásticamente la producción ofensiva del campeón europeo, limitando sus porcentajes y cerrando los espacios interiores. Panathinaikos llegó al descanso con únicamente 23 puntos anotados y con sensaciones muy preocupantes.
El conjunto de Ataman reaccionó tras el paso por vestuarios. La entrada de Toliopoulos cambió momentáneamente el ritmo ofensivo visitante y un parcial de 0-10 redujo la diferencia hasta los siete puntos. Jerian Grant y el propio escolta griego encontraron situaciones cómodas desde el perímetro y el partido volvió a comprimirse. En ese momento apareció Brancou Badio para sostener emocionalmente al Valencia Basket. El escolta asumió el peso ofensivo del equipo durante el tercer cuarto, castigó desde el uno contra uno y provocó además la cuarta falta de Kendrick Nunn.
Pese al intento de remontada griega, Valencia Basket resistió. Un triple final de Juancho Hernangómez dejó el marcador en 56-50 antes de afrontar los diez últimos minutos.
Y ahí llegó el golpe definitivo. Cuando más tensión acumulaba el encuentro, el Valencia Basket volvió a encontrar su mejor versión. Un parcial de 10-2, coronado con triples de Darius Thompson y Sergio de Larrea, disparó otra vez la diferencia y terminó de romper al Panathinaikos. El equipo griego ya no encontró respuestas ofensivas ni energía para reaccionar ante un rival que controló el ritmo y la emoción del partido hasta el final.
Foto: Rocío Jordá
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