Comprar un billete de tren para viajar por Europa no es tan sencillo como puede parecer, sobre todo cuando el trayecto en cuestión cruza varias fronteras o combina diferentes compañías. En la mayoría de los casos, el viajero tiene que comparar horarios en varias páginas, comprar billetes por separado e incluso asumir riesgos si pierde una conexión.

HorizontalImagen de archivo del acceso a los andenes de Cercanías en la estación de Atocha, en MadridMario Moron Pereira / EFE

Esto contrasta especialmente con lo que ocurre a la hora de viajar en avión, pues, a diferencia de este sector, el mercado ferroviario europeo no ofrece la posibilidad de comprarlo todo desde un mismo portal, por lo que todavía arrastra muchas barreras digitales. De hecho, incluso la Comisión Europea considera que reservar un viaje internacional en tren es un proceso demasiado lento y poco transparente, algo que dificulta que el ferrocarril pueda competir de verdad con el coche o el avión.

En este contexto, Bruselas ha presentado una propuesta legislativa para crear un billete único ferroviario europeo. La idea es que los pasajeros puedan comprar en una sola operación un viaje completo, aunque el trayecto incluya varios trenes, distintos países y compañías diferentes.

Este nuevo sistema permitiría reservar desde una única plataforma todo el recorrido, sin tener que saltar de una web a otra. Además, las plataformas tendrían que mostrar las opciones disponibles de forma neutral, sin favorecer a una compañía concreta, y ordenarlas con criterios objetivos como el precio, la duración o, cuando sea posible, las emisiones.

Es por ello que uno de los puntos más relevantes afecta a los grandes operadores ferroviarios. Las compañías con una posición dominante en su mercado tendrían que ofrecer también billetes de sus competidores en sus propios canales de venta, siempre que superen los umbrales previstos por Bruselas.

HorizontalLa presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante la reunión semanal del Colegio de Comisarios en Bruselas, BélgicaOLIVIER HOSLET / EFE

La propuesta también obligaría a los operadores a compartir información actualizada sobre horarios, tarifas, descuentos y cambios de precios con el objetivo de que el viajero pueda comparar mejor todas las alternativas disponibles y que la competencia entre empresas sea más clara, especialmente en los trayectos internacionales.

Otra de las claves estará en los derechos de los pasajeros. Con un billete único, si un retraso provoca la pérdida de una conexión, el viajero tendría más facilidades para reclamar asistencia, transporte alternativo, compensaciones o reembolsos, incluso cuando los diferentes tramos del viaje estén operados por compañías distintas. En todo caso, la medida todavía no entrará en vigor de forma inmediata. De momento, se trata de una propuesta legislativa de la Comisión Europea, que deberá negociarse con el Parlamento Europeo y los Estados miembros.