A partir de este jueves, habrá un nuevo copago en las farmacias, dado que entra en vigor el real decreto aprobado el martes en el Consejo de Ministros. El nuevo sistema continúa con la lógica de que quien más renta tiene, más paga, pero rebaja la aportación de los trabajadores con rentas medias y bajas (de entre 18.000 y 60.000 euros) e introduce límites mensuales para los activos, lo que beneficiará especialmente a los pacientes crónicos y polimedicados. En cuanto a los pensionistas, hay menos cambios, pero también se introduce un nuevo límite mensual, «con el objetivo de reforzar la protección de los mayores con menores ingresos y garantizar la continuidad de los tratamientos de larga duración», según defiende el Gobierno.

Estas son las claves del nuevo modelo y cuánto pagará cada paciente, en función de su renta o pensión.

El modelo anterior contemplaba, para los trabajadores activos, solo tres escalones: los que ganan menos de 18.000 euros al año que tenían que pagar el 40% de los fármacos; el 50% las rentas superiores y el 60% a partir de los 100.000 euros, sin ningún tipo de límite mensual. La principal novedad del nuevo sistema es que la población se divide ahora en seis tramos de renta, para introducir más «progresividad» pero sin elevar la aportación que realiza el conjunto. Así, el nuevo modelo mantiene el 40% para las rentas bajas, pero añade dos topes: quienes ingresan menos de 9.000 euros solo deberán pagar en las farmacias, como máximo, 8,23 euros al mes y 18,52 euros los que tienen unos ingresos de entre 9.000 y 18.000 euros. Además, rebaja del 50% al 45% la aportación de los trabajadores de entre 18.000 y 60.000 euros, aunque solo fija un límite mensual —de 61,75 euros— para quienes no superan los 35.000. A partir de 60.000 euros, no hay cambios: se mantiene el 50% de copago, y desde 100.000 euros, el 60%.

cuadro viejo sistema copago medicamentos sanidad esàñola

Cuadro que ilustra el viejo sistema de copago de medicamentos en la sanidad española.

El nuevo modelo contempla menos cambios para los pensionistas, puesto que ya tenían copagos reducidos y con máximo mensual. La mayoría seguirá pagando el 10% del precio, salvo quienes declaren 100.000 euros o más, que seguirán abonando el 60%. El cambio fundamental está en los topes máximos. Antes, los pensionistas con menos de 18.000 euros tenían un límite de 8,23 euros; los que estaban entre 18.000 y 100.000, de 18,52 euros; y los de más de 100.000, de 61,75 euros. Ahora se crea un tramo intermedio: de 18.000 a 60.000 euros, donde el límite baja a 13,37 euros; de y 60.000 a 100.000 queda en 18,52. Para las rentas más altas se mantiene en 61,75.

cuadro nuevo sistema copago medicamentos sanidad esàñola

Cuadro que ilustra el nuevo sistema de copago de medicamentos en la sanidad española.

Algunos ejemplos concretos ayudan a entender mejor en que consiste la reforma y cuánto pagará cada paciente. Por ejemplo, en un envase de omeprazol de 20 mg que cuesta 2,42 euros, un trabajador con renta inferior a 18.000 euros debe pagar 0,97 euros antes y con el nuevo sistema. Pero para un paciente que cobre entre 18.000 y 60.000 euros, el coste baja de 1,21 euros con el copago anterior— en el que abonaba el 50%— a 1,09 euros —dado que es 45% nuevo—. Con el fármaco atorvastatina cinfa 20 mg, usado para el colesterol y con un precio de 7,20 euros, el salto es un poco más apreciable. Un paciente con menos de 18.000 euros de renta abona 2,88 euros. Si declara entre 18.000 y 60.000, pasa de pagar 3,60 euros con el sistema anterior a 3,24 euros con el nuevo. Aunque parece un ahorro menor, el efecto se acumula en tratamientos largos y en el caso de pacientes polimedicados. Además, hay que añadirle los nuevos topes mensuales.

Asimismo, se mantienen las exenciones para colectivos vulnerables, como las personas beneficiarias del ingreso mínimo vital, perceptores de pensiones no contributivas, personas desempleadas sin prestación, menores con discapacidad reconocida o personas afectadas por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. También se incorpora expresamente la exención para las personas beneficiarias del complemento de ayuda para la infancia y hay una exención automática para los pensionistas perceptores de complementos por mínimos evitando, según el Gobierno, «que las revalorizaciones de las pensiones puedan provocar la pérdida de este derecho».

Según el análisis de impacto normativo, la reforma tendrá un impacto presupuestario estimado de 265,63 millones de euros. No obstante, según Sanidad, la norma contribuirá a mejorar el seguimiento de los tratamientos, lo que previene complicaciones evitables y reduce la presión asistencial derivada de las interrupciones de las terapias por motivos económicos, lo que en definitiva permite un ahorro al sistema sanitario. Además, se estima que lo que aporten los pacientes será, por primera vez, menos del 10% del gasto total en medicamentos de manera agregada. La reforma entra en vigor este jueves pero en el plazo de un mes, tiene que ser convalidada por el Congreso.

Suscríbete para seguir leyendo