Uno de los principales motores del envejecimiento es la acumulación de células envejecidas en los tejidos. Por razones no del todo conocidas, con la edad el cuerpo acumula células senescentes que no mueren y que benefician a uno de los sospechosos de potenciar el deterioro del organismo con los años: la inflamación. Ahora, un equipo liderado por el investigador de la Universidad de Harvard David Lagares ha dado con una posible forma de revertir ese proceso en los pulmones, uno de los órganos cuyas células se deterioran con el paso de los años y que pueden dar lugar a enfermedades como la fibrosis, una dolencia sin cura que afecta sobre todo a personas de más de 65 años.

El equipo de Lagares se ha centrado en la incapacidad del sistema inmune de eliminar las células senescentes de los pulmones a edades avanzadas. Los científicos han recurrido a la aproximación que usa la inmunoterapia, un tratamiento oncológico que se basa en estimular el sistema inmunológico para que recupere su capacidad de detectar y eliminar las células de un tumor.

En este caso se han centrado en un tratamiento que reeduca a un tipo de células del sistema inmune con nombre inquietante: las asesinas naturales, que junto a los linfocitos y otros componentes inmunológicos se encargan de detectar y eliminar las células deterioradas —envejecidas— de diferentes tejidos, y que pueden dar lugar a inflamación y enfermedades. Las células envejecidas del pulmón causan fibrosis, una enfermedad que afecta a unos tres millones de personas en todo el mundo, y cuyo mecanismo básico también está relacionado con otras dolencias como la artritis reumatoide, incluso las lesiones pulmonares asociadas a la mala recuperación de la covid.

El investigador de la Universidad de Harvard David Lagares.Cedida

El estudio muestra en ratones que un medicamento experimental conocido como monalizumab reeduca a las asesinas naturales para eliminar las células senescentes que se acumulan en los pulmones. Esta aproximación ha revertido parcialmente la fibrosis en los animales. También ha demostrado en experimentos con células de pacientes de fibrosis eliminar las células envejecidas responsables de la dolencia. Los resultados se publicaron este miércoles en la revista especializada Science Translational Medicine.

Más allá de la fibrosis pulmonar, este trabajo muestra una vía de eliminar las células envejecidas y restaurar los mecanismos naturales de regeneración del organismo. Es un paso hacia terapias capaces de intervenir directamente sobre los procesos biológicos del envejecimiento, destacan los autores del trabajo.

La inmunoterapia, que ha conseguido hacer curables tumores que antes eran prácticamente una sentencia de muerte, se basa en los llamados puntos de control, moléculas que permiten al sistema inmune identificar las células tumorales y aniquilarlas. David Lagares explica que esta aproximación no solo podría valer contra la fibrosis pulmonar. “Nuestros datos apuntan a una idea central: allí donde el sistema inmune haya dejado de eliminar células envejecidas, el punto de control HLA-E/NKG2A podría estar operando como mecanismo de evasión. Bloquearlo con inmunoterapia podría restaurar la capacidad del sistema inmune, en particular de las células asesinas naturales, de eliminar fibroblastos senescentes”, razona. “Si este mecanismo es tan universal como sugieren nuestros datos, monalizumab podría representar algo más que un tratamiento para la fibrosis pulmonar: una plataforma terapéutica contra el envejecimiento patológico de los tejidos. Un nuevo tipo de inmunoterapia para rejuvenecer órganos”, añade.

Además de la fibrosis, hay otras dolencias desencadenadas por la acumulación de células envejecidas que provocan inflamación y lesiones. Entre ellas están la artritis reumatoide, la esclerodermia con fibrosis pulmonar, la fibrosis posterior a la covid, el EPOC y la fibrosis pulmonar inducida por radioterapia en supervivientes de cáncer.

Monalizumab es un anticuerpo desarrollado por dos farmacéuticas, Innate Pharma y AstraZeneca, que está en ensayos clínicos como terapia experimental contra varios tipos de cáncer. Tiene la misma lógica que los inhibidores de PD-1 de inmunoterapia: liberar el freno que impide al sistema inmune atacar células tumorales.

El equipo de Lagares, que no tiene relación con los desarrolladores del fármaco, explora las vías para llevar las investigaciones a un siguiente paso con la vista puesta en que pueda llegar a los pacientes.

Pura Muñoz, vicepresidenta de Altos Labs, una empresa que busca tratamientos contra el envejecimiento, ofrece su opinión sobre el trabajo, en el que no ha participado. “Los medicamentos actuales para la fibrosis pulmonar solo ralentizan la enfermedad. En este estudio, por primera vez se observa una reversión de la fibrosis pulmonar en modelos experimentales. Esta investigación es importante porque sugiere que reiniciar la propia respuesta inmunitaria del organismo podría permitir que remita la fibrosis pulmonar de los pacientes, y por tanto mejore su salud”, explica en un correo electrónico.

“Puesto que varias enfermedades asociadas al envejecimiento que afectan a tejidos importantes como el corazón, el músculo esquelético o los riñones cursan con ciclos de daño y reparación fallida, inflamación y presencia de células senescentes que promueven la fibrosis, este trabajo podría tener implicaciones para mejorar la funcionalidad de otros órganos, más allá de los pulmones”, aventura.