PHotoESPAÑA 2026 comienza mirando a la calle, ese territorio imprevisible donde Isabel Azkarate ha construido buena parte de su obra. El Espacio Cultural Serrería Belga de Madrid inaugura la 29ª edición del festival con Azkarate vs. Azkarate, una exposición que podrá visitarse del 14 de mayo al 28 de junio y que sitúa a la fotógrafa donostiarra frente a su propio archivo, en un diálogo entre cuatro décadas de oficio y una producción reciente realizada con teléfono móvil. La muestra, integrada en la Sección Oficial del festival, no funciona como una retrospectiva convencional. Más bien propone un pulso entre la Azkarate de ayer y la de hoy: la autora que atrapó personajes y gestos con su cámara y la creadora que ahora acepta el desafío de trabajar con un dispositivo de última generación. En ambos casos, lo que permanece es una forma muy reconocible de estar en el mundo: acercarse, observar sin solemnidad, detectar lo singular en medio del tránsito cotidiano y convertir el encuentro fugaz en imagen.

Organizada con la colaboración de Xiaomi España, Azkarate vs. Azkarate plantea además una reflexión sobre las herramientas de la fotografía contemporánea. Para este proyecto, Azkarate ha cambiado su cámara habitual por un Xiaomi 17 Ultra, equipado con ópticas Leica. El gesto podría parecer puramente técnico, pero en este proyecto adquiere otro sentido: comprobar hasta qué punto la mirada de una autora puede sobrevivir intacta al cambio de dispositivo. La respuesta está en las imágenes. Pasado y presente se cruzan sin que la tecnología borre el pulso humano que ha definido siempre su trabajo.

Para la ocasión, Azkarate ha cambaido su cámara por su dispositivo de última generación.

Para la ocasión, Azkarate ha cambaido su cámara por su dispositivo de última generación. / CEDIDA

Comisariada por Silvia Omedes e Imma Cortés, la muestra confronta fotografías recientes con una selección de obras procedentes del archivo de la artista, tomadas a lo largo de 40 años de profesión. Este montaje en espejo permite observar continuidades, desplazamientos y persistencias. Aunque han cambiado las ciudades y los soportes, su curiosidad por la geografía humana no. Nacida en San Sebastián en 1950, Azkarate está considerada la primera mujer fotoperiodista vasca y una pionera de la fotografía de calle. Su trayectoria se ha desarrollado desde una mezcla poco frecuente de intuición, empatía y desparpajo. Formada en fotografía documental en Barcelona, encontró en el Nueva York de 1980 un escenario decisivo para definir su lenguaje. Allí se empapó de la tradición norteamericana de la street photography y de referentes como Lisette Model, al tiempo que afianzaba una atracción por las comunidades periféricas, los cuerpos fuera de norma y los individuos anónimos con presencia magnética.

La muestra presenta una selección de fotografías recientes de Azkarate confrontadas con otras de su archivo.

La muestra presenta una selección de fotografías recientes de Azkarate confrontadas con otras de su archivo. / CEDIDA

Ahora bien, nunca ha fotografiado desde la distancia fría del inventario. Su cámara, ahora también su móvil, parece surgir de una conversación posible, de una complicidad instantánea. A sus 76 años, continúa callejeando en San Sebastián, retratando a vecinos, amigos y desconocidos con la misma energía con la que en otro tiempo recorrió Nueva York. Esa continuidad vital es una de las claves de la exposición: no se trata sólo de comparar imágenes antiguas y nuevas, sino de comprobar cómo una manera de mirar puede atravesar el tiempo. «La fotografía siempre ha dependido de la evolución de sus herramientas. Esta alianza nos permite explorar ese nuevo territorio donde lo digital y lo artístico se encuentran. Ver a autoras de la talla de Isabel Azkarate trabajando con estos nuevos formatos confirma que, cambie lo que cambie, la cámara, la intención del fotógrafo sigue siendo lo único insustituible”, ha señalado María Santoyo, directora de PHotoESPAÑA.

El arte del fotolibro

El arranque del festival se completa en la Serrería Belga con Espacio Fotolibros, una propuesta dedicada a la vitalidad del fotolibro contemporáneo. Este apartado reúne los libros finalistas del Premio al Mejor Libro de Fotografía del Año de PHotoESPAÑA, creado en 1998, y suma recorridos por la producción editorial de América Latina entre 2000 y 2025, la escena reciente de Países Bajos (país invitado de esta edición) y el fotolibro infantil como herramienta de descubrimiento visual.

Una de las fotografías de Azkarate que conforman la exposición.

Una de las fotografías de Azkarate que conforman la exposición. / CEDIDA

Bajo el lema Volver a imaginar, PHotoESPAÑA celebrará su 29ª edición hasta el 13 de septiembre con cerca de cuarenta exposiciones en la Sección Oficial y alrededor de un centenar de muestras y sedes. La programación reunirá nombres históricos como Richard Avedon, Robert Frank y Colita, junto a figuras como Isabel Muñoz, Talia Chetrit, Laia Abril, Bego Antón, Greta Alfaro, Rafał Milach, José Quintanilla y Gorka Postigo. Sin embargo, el primer gesto del festival pertenece a Isabel Azkarate. A una fotógrafa que vuelve sobre sí misma no para repetirse, sino para demostrar que la calle todavía puede ser un laboratorio de asombro. En Azkarate vs. Azkarate, la tecnología abre una puerta, pero es la mirada la que sigue entrando primero.