Gustavo González ha reaparecido en su recién estrenado canal de YouTube con un extenso testimonio en el que se ha pronunciado sobre el conocido como caso Sálvame, defendiendo su inocencia, cuestionando la investigación judicial y denunciando lo que considera una campaña mediática, estructural y política contra el programa y sus colaboradores.

“Os aseguro que estoy preparado para lo que sea. Tengo la conciencia muy tranquila, pero lo que se ha dicho y se ha hecho ya no tiene vuelta atrás. Se contó que éramos una banda organizada que espiaba a la gente. Que es presionábamos para que a cambio de la información que teníamos diesen entrevistas”, ha afirmado el periodista, resumiendo así el origen de las acusaciones que rodean el caso.

González también ha hecho referencia a la dimensión judicial del procedimiento y a las cifras que se han publicado en torno a las peticiones de pena: “El sumario es lo que es. Se ha escrito que el fiscal pide 447 años cuando a un servidor le piden 12 años, que es una barbaridad. No estoy tranquilo, evidentemente, pero hay mucho que pelear y demostrar. Tengo la conciencia muy tranquila”.

«Tan solo he tenido y tengo fuentes como todos los periodistas y medios»

En su intervención, el excolaborador de Sálvame ha insistido en que, según su versión, el único delito que permanece sobre la mesa es el de revelación de secretos. “De todos los supuestos delitos que se imputaban solo queda el que yo dije desde el principio, que son los de revelación de secretos, que no es poca cosa. Por cierto, es el delito más común en el periodismo. Habrá que ver si efectivamente hay un delito o puede pesar más el derecho a la información”, ha señalado.

Gustavo con Belén Esteban en ‘Sálvame’. (Mediaset)

González ha defendido su labor profesional y el uso de fuentes en su trabajo periodístico: “Lo que pasó fue terrible. Un servidor, por tener fuentes, ya que todo el mundo en el periodismo, en revistas, en periódicos, en telediarios, cualquier programa, debates… porque hay expertos, gente que tiene fuentes policiales, judiciales… pues eso es lo que tenía un servidor”.

También ha criticado las consecuencias que, según él, ha tenido el caso sobre su imagen pública: “Pones mi nombre en Google y parece que estoy entre rejas. Yo soy muy humilde y sigo haciendo mi trabajo, creo que dentro de la legalidad. Y creo que así lo hice”.

«Mi detención la recuerdo con mucho orgullo»

Sobre el origen de la investigación, ha recordado una de las piezas clave del caso: “Hace unos 7 años hay una investigación a raíz de que mi querida Mila Ximénez cuenta en Sálvame que había tenido acceso a una información sobre una persona, porque según dicen, hay un policía de asuntos internos viéndolo y dice ‘esto hay que investigarlo’”.

El paparazzi ha insistido en que lo ocurrido no es exclusivo del programa donde trabajaba: “Por esta regla de tres habría que hacer una investigación a cada programa y cada revista. Es más, hay policía y expolicías trabajando en televisión. Lo que se hacía en Sálvame es lo propio de lo que se hacía en cualquier redacción”.

González también ha explicado las consecuencias personales y judiciales que, según su relato, sufrió: “Por aquello que cuenta la policía de Mila, a un servidor le pinchan los teléfonos, me hacen seguimientos y hay varias detenciones. Si, nos detuvieron a varios compañeros. La mía la recuerdo con mucho orgullo”.

Gustavo con Jorge Javier en ‘Sálvame’. (Mediaset)

En su reflexión, ha cuestionado la forma en la que se ha desarrollado el proceso: “Hay que ver cómo se hizo todo porque hay sentencias judiciales que dicen que a un periodista, por la manera en la que está trabajando, no se le pueden pinchar los teléfonos. A no ser que hubiese una denuncia o un delito previo. Yo he colaborador con la justicia en todo momento”.

«Hay más compañeros implicados… a los que no tengo cariño ni respeto les iré nombrando»

También ha cargado contra la filtración del procedimiento: “Se filtra todo el sumario, que eso sí que es una revelación de secretos”. Sobre el trasfondo del caso, ha ido más allá al hablar de posibles motivaciones externas: “Hay medidas políticas, ya os contaré, pero había un fin, que era acabar con Sálvame. Y yo fui el tonto útil, así me siento”.

En relación a las acusaciones, ha sido tajante: “Y esto es todo. No hay espionaje, no hay extorsión, no hay cohecho. El juez pide cárcel por revelación de secretos”.

González también ha explicado cómo vivió su salida del programa y la falta de apoyo posterior: “Salí de Sálvame de un día para otro, aunque había otros compañeros implicados, pero que no voy a nombrar porque les tengo cariño y respeto. A los que no, ya les iré nombrando”.

Por último, ha concluido su relato con críticas hacia la productora y su situación personal actual: “La famosa cúpula se reunió conmigo y sabían que era injusto, que era desproporcionado. Y me brindaron su apoyo, me dijeron que me iban a ayudar, a respaldar… y nada. No he tenido ninguna ayuda de ellos”.

«No he soltado ni una lágrima»

“Es un proceso judicial duro, pero estoy en buenas manos. No he soltado ni una lágrima, pero siento rabia, despecho, asco, pero no siento rencor ni odio”, ha añadido.

Entre más explicaciones, ha dado una reflexión personal: “De lo bueno que soy, soy tonto. He perdonado demasiadas cosas. Esa gente que no asume su responsabilidad y que me han dejado tirado, o pretenden hacerlo, ya veremos qué pasa. Todo esto lo llevo con pesar y con dolor por mis hijos, mi familia y mis amigos, que aunque tengo pocos, son buenos”.