Rafa Nadal ha tenido la oportunidad de expresarse este jueves en rueda de prensa con motivo de la reforma y ampliación de su museo en Manacor. Ante un amplio despliegue de medios de comunicación, el extenista ha agradecido a todos los implicados en la obra y respondió a todas las preguntas que quisieron ahondar en las profundidades de una nueva estructura que representa todo su extenso legado.

Además, el manacorí ha hablado sobre fútbol y sus dos amores: el Real Mallorca y el Real Madrid, puesto que en la tarde del pasado miércoles salió a desmentir unos rumores que le vinculaban con la candidatura a la presidencia del Real Madrid: «No suelo hacer estas cosas pero solo quise cortar unas especulaciones que entiendo que salgan porque Riquelme es uno de mis sponsors, pero que no son ciertas», ha asegurado Nadal.

Su reconocida afición por el escudo mallorquinista ha empujado al extenista a hablar de la situación de un equipo que cree «se salvará», pero que no eximirá al Mallorca y al mallorquinismo de sufrir porque «los de abajo no dejan de ganar». «El empate contra el Villarreal lo daba por bueno porque pensaba que con 42 puntos nos podíamos salvar aunque ahora no lo tengo tan claro. Creo que la dinámica es buena», apunta, confirmándose como un mallorquinista sufridor.

El extenso trayecto que conforma la visita a su nuevo y renovado museo tiene tantos puntos en los que detenerse que es tarea complicada incluso para el propio Nadal quedarse con uno solo: «La verdad es que no me había planteado cuál es mi sitio favorito. El deporte genera emoción en las personas y transmite unos valores educacionales en los niños fundamentales y eso es lo que he querido transmitir. Probablemente mi parte preferida sea la de mi niñez», subrayó.

Nadal quiso dejar claro que su etapa deportiva está claramente acabada. «Tengo la suerte de saber que esa etapa está cerrada porque llegué al límite de mis posibilidades, no mentales pero sí físicas», ha concluido el extenista.