Orluis Aular vivió un susto en Nápoles cuando el pelotón se vio envuelto en un accidente y él tuvo que frenar de golpe, perdiendo el equilibrio y cayendo al asfalto húmedo. 

“La caída no me ha hecho mucho daño, aunque es una pena porque estaba bien colocado para el final. El asfalto estaba húmedo y terminé yéndome al suelo. Vi una caída justo delante de mí, toqué el freno y también acabé cayendo. Ahora me encuentro bien; veremos cómo evoluciono en las próximas horas”, aseguró el propio Aular.

Mantiene la calma y la prudencia, consciente de que en el Giro cada caída puede alterar los planes. Por ahora, su estado físico le permite continuar en la carrera y evaluar con tranquilidad los próximos pasos en la competición.