Se acerca la hora de la verdad en el Giro de Italia 2026. Después de unos primeros días en los que los focos han sido acaparados por actores más secundarios, la llegada de la séptima etapa y su final el el mítico Blockhaus dibujan un escenario ideal para que los grandes favoritos a la ‘Maglia Rosa’ den el esperado paso al frente.
El gigante de los Apeninos pondrá el broche a una jornada que exigirá un esfuerzo titánico al pelotón. Desde el pistoletazo de salida en Formia, los aspirantes a la victoria deberán enfrentarse a un recorrido de 244 kilómetros y unos imponentes 4.600 metros de desnivel que les harán flaquear las piernas antes de afrontar el último esfuerzo en la ascensión final.
Situado en el corazón de la Maiella, el Blockhaus emerge como una de las subidas más emblemáticas del Giro de Italia. Inaugurada en 1967 y traída de vuelta en la presente edición, la cima, que recibe su nombre de un fortín construido por las tropas austríacas en el siglo XIX, figura como un punto de inflexión en la hasta ahora apretada carrera por el liderato de la clasificación general.
- Longitud: 13,6 kilómetros
- Desnivel total: 1.141 metros
- Pendiente máxima: 14%
El ciclista que consiga ser el primero en coronar el colosal Blockhaus tendrá muchos números de vestir de rosa en la próxima jornada, pero esta jugosa recompensa requerirá de un esfuerzo mayúsculo. 13,6 kilómetros de ascenso interminable con una pendiente media del 8,4% y rampas que alcanzan el 14% pueden suponer un desafío demasiado grande para algunos aspirantes a estas alturas de la carrera.

El perfil de la ascensión al Blockhaus / Giro d’Italia
La cima que encumbró a Eddy Merckx
La primera aparición del Blockhaus en el ya lejano 1967 coincide con el nacimiento de la leyenda de Eddy Merckx. Ampliamente considerado como el mejor ciclista de todos los tiempos, el ‘Caníbal’ apenas estaba dando sus primeras pedaladas y todavía no era considerado como uno de los hombres más temidos del pelotón, pero aquella ascensión al gigante de los Apeninos cambió para siempre su carrera.

Eddy Merckx, en una imagen de archivo del Giro de Italia / Giro d’Italia
Hasta el día de la ascensión al Blockhaus, Eddy Merckx cargaba con la etiqueta de ser un simple sprinter. Sus virtudes en materia de velocidad eran obvias, y así lo había demostrado con la conquista de toda una Milán-San Remo, pero por aquel entonces el belga no dejaba de ser un debutante una ‘Gran Vuelta’ a quién nadie otorgaba la vitola de favorito.
Merckx no llegó a Roma vestido de rosa en aquella edición del Giro, pero la ascensión al Blockhaus le brindó su primera victoria en una ‘Gran Vuelta’. El resto, como se suele decir, es historia. En la próxima edición conquistaría el primero de sus cinco Giros, a los que posteriormente se añadirían 5 Tours de Francia, 1 Vuelta a España y 19 victorias en Monumentos para construir un palmarés de leyenda.
Uno de los favoritos ya reinó en el Blockhaus
Casi 60 años después de aquella mítica ascensión de Merckx, la irrupción del Blockhaus en el recorrido de la presente edición del Giro de Italia apunta a beneficiar a otra estrella del pelotón, en este caso a Jonas Vingegaard. El jefe de filas del Team Visma hasta ahora ha adoptado un perfil bajo, pero el primer gran puerto de la ‘Corsa Rosa’ emerge como escenario idóneo para que pueda dar el esperado ‘hachazo’.

Jai Hindley ya sabe lo que es ganar en el Blockhaus / EFE
A pesar de su cartel de claro favorito, Vingegaard no es el único aspirante a la ‘Maglia Rosa’ que espera con ansia la llegada del Blockhaus. Pellizzari, Ciccone, Gall, Hindley o Enric Mas son algunos de los nombres capaces de boicotear el que apunta a ser el primer gran día del danés.
De entre todos los aspirantes a la victoria, el único que sabe lo que es ser el primero en coronar el Blockhaus es Jai Hindley. El australiano fue el gran triunfador en el último precedente de este mítico ascenso, que posteriormente le permitió vestir la ‘Maglia Rosa’ y terminar apuntándose la victoria en la general.