El Ministerio de Cultura ha adquirido, a través de la Dirección General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural, el ‘Retrato de Juan Bautista Priaroggia’, de Cornelio Schut, para el Museo de Bellas Artes de Sevilla, museo estatal de gestión transferida a la comunidad autónoma … de Andalucía. La compra se ha producido a instancias de la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta que dirige Patricia del Pozo.
De esta forma, la adquisición se ha realizado mediante el ejercicio del derecho de tanteo en una subasta en la Casa Ansorena, en Madrid, que ha tenido lugar este martes, permitiendo incorporar a las colecciones del museo esta pintura realizada entre 1669 y 1670 y considerada «uno de los mejores retratos de su autor». El precio de salida de la obra era de 18.000 euros.
Su protagonista, Juan Bautista Priaoggia, fue un comerciante de origen genovés establecido en Cádiz, que desarrollaba su actividad entre esta ciudad y Sevilla. En la obra, Schut refleja la posición económica y estatus social del personaje, a través de la vestimenta característica de los caballeros, con sombrero y espada, que también se encuentra en otros retratos de la época en Sevilla, como los realizados por Murillo.
Asimismo, la mesa cubierta con paño rojo y el escritorio de ricos materiales, que se intuye al fondo, completan la presentación de este comerciante, que el pintor ha situado en un espacio abierto a un amplio jardín.
La puja por parte del Ministerio de Cultura responde a la petición de la administración andaluza de hacerse con la obra, dado que pese a que Schut desarrolla toda su carrera en Sevilla, la presencia de sus pinturas en la colección del Museo de Bellas Artes es limitada.
Aunque de origen flamenco, Cornelio Schut residió desde joven en la ciudad andaluza, donde estuvo integrado en el gremio de pintores. Si bien su presencia es un buen reflejo de los intercambios artísticos de la época entre Flandes y la ciudad del Guadalquivir, en su estilo la influencia flamenca es apenas perceptible, siendo un perfecto exponente de la escuela del barroco sevillano de la segunda mitad del siglo XVII, en el entorno de pintores como Murillo, Herrera el Joven o Valdés Leal.
En concreto, su contribución destaca especialmente en el género del retrato, poco habitual en la producción de la época, especialmente de mercaderes extranjeros, para los que realizaba diferentes de encargos. De hecho, su buen hacer y su carácter afable le convirtieron en el pintor de retratos más cotizado del momento.
En conclusión, argumentaba en su petición el departamento que lidera Patricia del Pozo, la obra resulta de «notable interés para la colección de pintura barroca sevillana del Bellas Artes, en uno de sus apartados más interesantes y, a diferencia de la pintura de contenido religioso, peor representado en los fondos, el retrato. El nuevo Plan Museológico del museo sevillano, recientemente completado, en su análisis de la colección y sus carencias, incide expresamente en la importante laguna que supone para los fondos «la ausencia casi absoluta de retratos sevillanos del Barroco».
Adquisiciones tras años de sequía
La adquisición de este retrato se suma a la ya realizada el año pasado por la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura para el Museo de Bellas Artes de Sevilla, del mismo autor, ‘Inmaculada Concepción’, obra de pequeño formato que destaca por estar pintada sobre un soporte de pizarra.
Ambas incorporaciones permiten completar los fondos del Museo con la obra de Cornelio Schut del que, aunque desarrolló la mayor parte de su producción en Sevilla, solo conserva en la actualidad cuatro obras. Por otra parte, el Ministerio de Cultura también adquirió el año pasado ‘Paisaje con San Jerónimo’, de Ignacio Iriarte, para la pinacoteca hispalense.
El Ministerio que dirige Ernest Urtasun llevaba desde 2022 sin invertir un sólo euro en obras para la segunda pinacoteca del país. Y el pasado 2025 aportó poco más de 60.000 euros en la compra de estas piezas citadas. En total, el Gobierno gastó más de 13 millones de euros ese año en la adquisición de 1.900 bienes culturales para las colecciones de 35 instituciones públicas.