En plena ola de preocupación ante el elevado precio de la vivienda en España, el Banco de España se encuentra estudiando la posible implementación de medidas para limitar de forma legal la concesión de hipotecas a los grupos económicos de mayor riesgo, como los jóvenes, lo que aumentaría el precio de los alquileres. Asimismo, a pesar de que el organismo reconoce la subida de los precios en el mercado, asegura que no hay indicios que hagan pensar en una burbuja inmobiliaria como la que estalló en 2008.

Según el informe semestral de estabilidad financiera del Banco de España, el organismo dirigido por José Luis Escrivá se encuentra evaluando establecer «borrower based measures«, es decir, unas medidas que limitarían la concesión de hipotecas en relación con la renta de los compradores o por ser superiores al valor del inmueble en un determinado porcentaje. Sin embargo, según ha explicado David Pérez Cid, director general de Estabilidad Financiera, Regulación y Resolución, estas reformas podrían conllevar una bajada en la tasa de propiedad de los hogares y retraso en la adquisición de estos.

Estas medidas aumentarían el precio de los alquileres y harían que los jóvenes tengan que reducir su consumo para ahorrar

Aunque estos factores bajarían el precio de la vivienda, también provocarían un aumento de los alquileres y que los jóvenes, grupo de especial riesgo en este aspecto, tengan que reducir su consumo para poder ahorrar. Por ello, el Banco de España aún se encuentra estudiando su implementación. Según Pérez Cid, «el reto es conseguir un marco lo suficientemente rico para que nos permita valorar cuál es la combinación óptima para maximizar la eficacia de las medidas, afectando lo menos posible a cuestiones que no querríamos afectar».

La implementación de estas medidas sería fruto de las recomendaciones dadas por el Fondo Monetario Internacional, aunque Pérez Cid ha asegurado que la institución no tiene prisa para llevarlas a cabo. Su principal objetivo es reducir el aumento de los impagos causados por épocas de crisis o cambios económicos notables. Algo que beneficiaría a la rentabilidad obtenida por los bancos que ofrecen las hipotecas, pero que dificultaría su acceso a jóvenes y familias con recursos limitados. Para evitar este efecto negativo, el Banco de España se encuentra desarrollando un marco metodológico más flexible.

A pesar del elevado precio de la vivienda, este se encuentra un 15% por debajo de los niveles de 2008

Por otra parte, y para tranquilizar a la población, el director general de Estabilidad ha querido asegurar que el organismo no ha detectado señales que recuerden a la creación de una nueva burbuja inmobiliaria. Esto se debe a que, aunque el precio de la vivienda ha experimentado un marcado crecimiento, no se acerca a los niveles registrados durante el estallido de la burbuja en 2008. Según Pérez Cid, los niveles registrados se encuentran un 15% por debajo de los presentados durante la crisis anterior, lo que le recuerda más a la situación dada en el año 2004.

Asimismo, en cuanto a los criterios de concesión de hipotecas, estos tampoco se encontrarían cerca de los establecidos durante el pleno pico de la burbuja inmobiliaria anterior. Para corroborarlo, el informe presenta los datos de la relación entre el préstamo y el precio del inmueble, el cual se sitúa en un 81,2%. Una cifra inferior al 107% al que se llegó en 2006; y las cifras de la relación entre el préstamo y la renta del hogar, los cuales se sitúan en un 4,4, frente al 7 que se dio en 2006.