En la mitología clásica, Gaia o Gea, se considera como la Madre Tierra, la progenitora de todos los dioses, hombres y seres vivos. Esa fuerza creadora, que con el auge de los movimientos medioambientales del siglo pasado adquirió un fuerte poder identitario, sirve como metáfora … al fotógrafo hispano-alemán Rafael E. Cárdenas para titular una de las series y la exposición que presenta en el Centro Cultural José Luis García Palacios – Fundación Caja Rural del Sur en su sede en Sevilla. La misma, inaugurada este jueves, podrá disfrutarse en el edificio de la calle Murillo hasta el 5 de junio de 2026.

La muestra ‘Gaia – La perspectiva de una diosa indiferente’ está compuesta de alrededor de una treintena de obras, que transitan los límites de la fotografía: algunas rozando la escultura, con volumen propio que invade la tercera dimensión; otras, más contenidas, presentadas con marcos y paspartú clásicos. En todas ellas el protagonista es el paisaje. «Son siempre muros que lo hacen realmente únicos, lo que divide el paisaje es el muro y la carretera. Es decir, cuando abandonas el muro un par de años, Gaia se levanta de su sueño se apodera de ese muro», explica el autor, hijo de emigrante español y madre alemana y que desde hace unos años se ha dejado seducir por la naturaleza de Huelva, provincia en la que reside. Esa integración de la figura mitológica vencida por Zeus se observa en «señales como los árboles creciendo por encima» y que a juicio del fotógrafo resulta muy interesante porque «tiene una estética muy propia», con el dominio del blanco y negro y el sepia.

Por otro lado, Cárdenas, aprovecha la ocasión para recuperar una serie de imágenes de satélite de Irán, EE.UU., Israel o Ucrania, capturadas entre 2014 y 2018, zonas que en la actualidad se encuentran en conflicto. Al revisar su archivo, el fotógrafo halló fotografías aéreas de Chernivtsí, «por donde ahora va el frente de la guerra rusa contra Ucrania», otra de un cementerio de aviones de la Air Force, así como del Estrecho de Ormuz en el Golfo Pérsico y una más en Israel en la frontera con Jordania. «Yo hice esos trabajos desde un punto de vista estético, y ahora esos lugares tienen una dimensión histórica», cuenta el autor, que considera la fotografía de satélite como una fotografía de paisaje más. Para ello, se maneja con una técnica compleja. «Una foto no vale sola porque no tiene la resolución necesaria, por lo que hago de 120 a 150 tomas diferentes del satélite y las cojo una a una como si fuera un tejido de crochet y las uno, con eso hago el paisaje», explica. La composición provoca en el espectador, al acercarse, una sensación de caerse al vacío.

La exposición incluye además una representación de los trabajos más recientes de Cárdenas, que ha trabajado como profesor de fotografía de la Universidad alemana de Karlsruhe durante dos décadas. Se titula ‘Deconstrucción del paisaje’, y en ella explora la representación de múltiples perspectivas en una sola imagen, a la manera de los cubistas. «Cuando te acercas te das cuenta de que ese paisaje está construido por muchos detalles», clarifica el fotógrafo. En realidad, debería llamarse ‘paisajes deconstruidos’ porque su técnica así lo indica: «Cuando me interesa un paisaje en el más amplio sentido de la palabra, no hago una toma, sino que hago 50 o 60 fotografías diferentes, me acerco más, hago detalles, cambio la luz, luego las reúno y construyo el paisaje de nuevo».

Lo más llamativo de su proceder es que el fotógrafo deja los bordes de cada impresión, de forma que se aprecie esa conjunción al acercar la mirada, mientras que de lejos da la idea de una gran profundidad y de un plano fluido.

  • Exposición ‘Gaia – La perspectiva de una diosa indiferente’

  • Dónde. Centro Cultural José Luis García Palacios – Fundación Caja Rural del Sur

  • Horario. Calle Murillo, 2

  • Cuándo. Hasta el 5 de junio de 2026

  • Horario. De lunes a viernes, de 10 a 14 horas y de 18 a 21 horas

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La evolución artística de este profesional le ha llevado a una especie de obsesión por el paisaje, sin dejar de lado la ironía en su búsqueda estética. Preguntado sobre el uso de la figura humana, reconoce que en sus primeros pasos sí realizó un amplio trabajo de retratos y que los cuatro años que lleva viviendo en Huelva le han animado aún más a explorar la vía de la naturaleza. «Aunque había estado de muy niño, sorprende mucho cuando llegas a un paisaje natural tan impresionante. Cada vez me interesa más el mar -también hay unas marinas en esta muestra-, y he perdido el interés por la figura humana», explica. Como Gaia, «como los dioses griegos en general que eran completamente indiferentes al destino humano».