Hiba Abouk no había visitado todavía La Revuelta, pero lo impidió una causa de fuerza mayor. Y es que la actriz de origen libio y tunecino debió haber sido la invitada de David Broncano el día en el que un apagón eléctrico paralizó casi por completo a la península Ibérica. Esta vez sí, por fin, llegaba al programa con un regalo muy dulce y una reivindicación rotunda pero silenciosa en su vestimenta, y con una nueva obra de teatro bajo el brazo, Cucaracha, con la que vuelve a subirse a las tablas después de 13 años. Y no podía irse sin enfrentarse a Las preguntas clásicas y al nuevo juego del momento, propuesto por Inma Cuesta, “Casar, follar o descartar”, que ha provocado en ella una curiosa reflexión sobre sus relaciones amorosas.

Hiba Abouk juega al “Casar, follar o descartar”

Era su primera visita a La Revuelta, pero Hiba Abouk se mostró cómoda y desenfadada en la charla con David Broncano, dando detalles de su preparación física -entrenamientos funcionales entre tres y cinco días por semana-, la última vez que orinó en la vía pública –durante un viaje por carretera en Colombia-, o el porcentaje de sus relaciones amorosas de las cuales no guarda especialmente buen recuerdo: “Me podría haber ahorrado un 45%”, aunque «luego todo tiene su aprendizaje, algo sacas”. Una conclusión a la que llegó tras participar en el “Casar, follar, descartar”, el juego propuesto por la actriz Inma Cuesta, en el que David Broncano le ofrecía las mismas opciones: Florentino Pérez, Sydney Sweeney y Lucas, de Andy y Lucas. La intérprete madrileña, al igual que la jienense, optó por descartar al cantante, aunque se decantó por casarse con la actriz estadounidense y tener una noche de sexo con el –todavía- presidente del Real Madrid: “Como anécdota, por una buena historia, lo que haga falta”, bromeaba Hiba Abouk.

Cómo vivió el apagón Hiba Abouk

Hace dos semanas se cumplió un año del apagón eléctrico masivo que afectó a España y Portugal y que, entre otros miles de consecuencias, impidió la grabación y emisión de La Revuelta. Aquel día, Hiba Abouk iba a ser la invitada del programa y, aunque no recibió aviso de la cancelación por razones obvias, “lo deduje y me centré en otra preocupación: llegar al colegio para recoger a mis hijos”. Una “odisea” que le costó tres horas en lugar de los 15 minutos que suele tardar, según reveló en su entrevista con Broncano. Sin embargo, la actriz asegura que tiende a sacar la parte positiva de casi todo, y pone el énfasis en “las pocas veces que estamos sin teléfono, desconectados, sin ruidos. Había mucha gente en la calle, leyendo en los parques”, recordaba. Ella, en cambio, optó por una vía más lúdica: “Me compré un vinazo y pensé: si tiene que acabar el mundo, que me pille así…”