Un eagle desde 90 metros y un putt desde 17. Esos dos golpes geniales dieron brillo a la primera jornada de Jon Rahm en el Campeonato de la PGA, el segundo grande de la temporada, en el campo de Aronimink, en Filadelfia. El vasco entregó una tarjeta de -1 después de una ronda sufrida que comenzó con el pie torcido. En su arranque en el hoyo 10, el segundo golpe, fuera de green, se quedó corto y volvió a sus pies para cargarle con un bogey despertador. Aronimink mostrabra pronto la dificultad de esos greens de muchas ondulaciones, la mejor defensa de un recorrido que, desprovisto de muchos de los árboles que lo protegían, es terreno propicio para los pegadores.

Rahm enlazó pares hasta otro green fallado en el 1, el inicio de su segunda vuelta al campo, hasta que en el 2 firmó ese emboque supersónico desde 90 metros con el que suprimía toda desventaja. Otra diana lejana después del primer albatros de su carrera, en el pasado LIV de Virginia, una buena puesta a punto. Un putt corto fallado en el 7 dio paso a la segunda resurrección, un bingo desde 17 metros en el par tres del 8 para estrujar a continuación el par cinco del 9 y terminar bajo par.

David Puig, con muchos kilómetros en las piernas en las últimas semanas, firmó +1 y Ángel Ayora, debutante en un grande, +2. Mucho peor le fue la ronda a Bryson DeChambeau, hundido con +6, y a Rory McIlroy, que finalizó con cuatro bogeys seguidos: +4.

Clasificación del Campeonato de la PGA.