El desplome del Unicaja no tiene fin. El equipo malagueño acentuó la enorme crisis de juego por la que atraviesa perdiendo en la pista del … Burgos por 97-90. El resultado, unido al triunfo del Surne Bilbao ante el Madrid, lo saca de los puestos de ‘play-off’ a falta de tres jornadas. Lo peor es que la victoria del conjunto burgalés, fue indiscutible y justa, pues fue por delante en el marcador en todo momento. Es cierto que se vio un Unicaja con mejor actitud, pero con eso es complicado ganar partidos en la Liga ACB. Hace falta algo más, algo que este equipo ahora mismo no tiene. Carece de talento, calidad y algún jugador que realmente marque la diferencia. Sí lo tuvo su rival, con un Corbalán excelso (23 puntos) o con el brasileño Neto (20 puntos y siete asistencias). Los de Ibon Navarro han perdido contra todos los equipos que luchan por la permanencia, a excepción del Zaragoza, que, como el Granada, podría bajar, lo que es un claro indicador de la pésima situación por la que atraviesa. Parece que Duarte no era el único problema de este equipo…

Teniendo en cuenta lo que había en juego, la puesta en juego del Unicaja fue indecente. Con una pasividad defensiva alarmante se encontró con un 11-0 a las primeras de cambio. Ya no era sólo que permitiese canastas fáciles a su rival, es que además la ejecución de los ataques la hacía andando, sin velocidad, sin generar ventajas, así que el Burgos lo tuvo fácil para proteger su aro. Con 17-4, Ibon Navarro tuvo que parar el partido y comenzó la rotación de cambios. Fue lo mejor que pudo hacer el técnico vasco, que encontró en Audige la solución a los graves problemas ofensivos del equipo. El estadounidense hizo de Djedovic y buscaba la canasta con cada balón que recibía con una premisa clara de ser agresivo. Seis puntos seguidos de Audige resucitaron al Unicaja, que junto a los triples de Webb y Cobbs competía a buen nivel (20-13), o al menos con más intensidad. El paso adelante también se notó en defensa, pese a que Happ le ganó la partida a Balcerowski un par de veces. Un triple de Audige cerró un primer cuarto que acabó mucho mejor de lo que comenzó (27-22).

En cualquier caso, esos 27 puntos volvían a confirmar los graves problemas defensivos que acumula el equipo esta temporada, perdiendo en algunos casos duelos individuales frente a jugadores como Neto o Meindl, que precisamente no destacan por su explosividad y físico. Había mucho que mejorar y el comienzo del segundo acto fue un calco del primero, jugando andando y sin ritmo, lo que aprovechó el Burgos para volver a distanciarse (32-25). Otra vez Audige ejerció de líder con dos buenas acciones. La primera un triple y la segunda, una asistencia para Balcerowski (32-27). Llegaron entonces los mejores minutos del Unicaja. Fue un tramo en el que defendió, reboteó y pudo correr para empatar el partido a 36. Pudo ser mejor de no haber sido por varias pérdidas absurdas, como las dos que cometió un Tillie dormido y sin sangre. Estos errores fueron oro para un Burgos que superó el arreón del equipo malagueño, se recuperó y aprovechó el regreso de Corbalán para retomar el mando del partido. En este toma y daca se hizo fuerte Barreiro, peleando por cada rebote y logrando puntos de oro, pero con garra no bastaba y hacía falta el punto de talento del que este equipo adolece. El Unicaja se fue al descanso habiendo encajado 55 puntos, una barbaridad. (55-49).

Recoletas San Pablo Burgos

97

90

Samuels (2), Gudmundsson, Neto (20), Meindl (13), Fischer 8() -cinco inicial-, Nzosa, Rubio, Almazán (3), Corbalán (23), Díez (6), Happ (13) y Heidegger (7).

Kalinoski (5), Barreiro (7), Díaz, Tillie, Kravish (4) -cinco inicial-, Audige (17), Balcerowski (5), Webb (25), Cobbs (7), Rubit (1), Trujillo y Perry (19).

  • Parciales:
    27-22, 16-22, 24-25 y 18-19.

  • Árbitros:
    Pérez Pizarro, Sergio Manuel y Sánchez Mohedas.

  • Cancha:
    Coliseum de Burgos, 8.938 espectadores.

Con lo que había hecho en los primeros veinte minutos al Unicaja no le bastaba. Necesitaba algo distinto. Lo primero que hizo fue colocar una defensa en zona, que le generó algunas dudas al Burgos y le permitió un par de contragolpes para meterse en el partido. La aparición de Perry con varias acciones fulgurantes confirmaban un cambio de dinámica en el encuentro y el equipo malagueño empataba el partido a 63 a los 25 minutos. A partir de ese momento, el choque quedó reducido en un monólogo del argentino Corbalán contra el Unicaja, que no logró la manera de frenarlo. Lo intentó Perry, también Díaz y, por último, Audige. No pudieron. El joven base del Burgos se los llevó a todos por delante y a los 28 minutos alcanzaba los 20 puntos con un recital de penetraciones. Estaba por ver cuánto le aguantaría el físico, pero el caso es que casi él sólo se las bastó para que su equipo llegase al último cuarto ganando 79-71.

Llegaron los momentos de tensión y también de los fallos por parte de los dos equipos. La alegría ofensiva desapareció y llegaron las precauciones, quizá el miedo a perder. Corbalán seguía tirando del Burgos, mientras que las talentosas acciones del argentino encontraban respuesta en los triples de Webb y Perry evitaban el despegue de los locales (85-79, min. 35). Los últimos tres minutos fueron de máxima tensión, con el Burgos elevando al límite su actividad defensiva, que asfixió al Unicaja. Quizá lo peor estuvo en defensa, con dos despistes letales que Neto y Happ aprovecharon para poner el 91-84 a falta de minuto y medio. Esa ventaja fue clave, porque el Unicaja ya no se recuperó, al margen de alguna decisión arbitral cuestionable. Neto, desde la línea de tiros libres (20 puntos) cerró un triunfo crucial para su equipo y que confirma que el desplome del Unicaja no tiene fin.