Gaudí vive en la tercera planta de la Casa Batlló. Habitada durante más de un siglo por la familia que da nombre a este edificio que el arquitecto remodeló entre 1904 y 1906 la vivienda ha sido sometida va una rehabilitación que … recobra el aire de su tiempo. «Abrir esta planta significa recuperar una parte esencial de la historia de Casa Batlló y compartirla con el mundo. Es un espacio que ha permanecido vivo que ahora inicia un nuevo capítulo sin perder su esencia», explica Nina Bernat, consejera delegada de Casa Batlló.

«Nos encontramos con una vivienda muy transformada, pero extraordinariamente completa bajo las capas posteriores. El proceso fue casi arqueológico: retirar, descubrir y recuperar lo que ya estaba allí», añade Xavier Villanueva, arquitecto responsable de la restauración. Después de retirar las capas de yeso y pintura acumuladas afloró la arquitectura original de la vivienda. Se constató, una vez más, que Gaudí aplicaba soluciones técnicas adelantadas a su época. Carpinterías, herrajes, pavimentos y estucos han sido rehabilitados o reproducidos en un proceso que ha arropado las artes tradicionales de los gremios con los avances tecnológicos. Así se ha recuperado un centenar de los elementos de carpintería: puertas, arrimaderos y estucos han desvelado su primigenia belleza. También se han restaurado las tribunas con maderas originales, vidrios y sistemas de ventilación. Las puertas, que Gaudí ya recicló al recibir el encargo de los Batlló para remodelar el inmueble, siguen en uso. La restauración de los estucos en habitaciones principales y pasillos ha devuelto a la luz ornamentaciones florales que ocultaron pinturas posteriores. Lo más dificultoso fue restaurar los pavimentos de la casa, en un pésimo estado de conservación por lo que han sido reproducidos de manera fiel en sus diseños y geometrías. La restitución de los herrajes (pomos y tiradores) en puertas y ventanas deparó un descubrimiento: una maneta diseñada por Gaudí hasta ahora desconocida.

El interiorismo ha corrido a cargo de la arquitecta y diseñadora Palona Navone, del OTTO Studio: muebles de época y diseños de hechuras clásicas dialogan con las sillas, bancos y colgadores originales de Gaudí. «Al principio sentí que intervenir en Casa Batlló era casi imposible. Todo cambió cuando dejé de pensar en diseñar sobre Gaudí y empecé a imaginar que esta vivienda era mi propia casa en Barcelona. Desde ese momento, el proyecto se convirtió en una reapropiación natural del espacio: una forma de habitarlo hoy, combinando objetos, colores y materiales que dialogan con lo existente sin imponerse. Más que un interiorismo, es una manera de devolver la vida a la casa», apunta. El arquitecto vuelve a habitar la Tercera Planta de la Casa Batlló.