Renfe ha emprendido acciones legales contra el agitador ultra Vito Zoppellari Quiles, conocido como Vito Quiles, por un presunto delito de estafa, según han adelantado varios medios y ha confirmado este diario. La denuncia se basa en tres hechos: recorrer “de forma reiterada” trayectos completos a pesar de que los billetes adquiridos sólo eran para una parte del recorrido, utilizar salas VIP a las que no tenía acceso autorizado y causar un “daño reputacional” a la compañía ferroviaria.
Según fuentes de Renfe, el pasado 11 de agosto Quiles sacó un billete para viajar en AVE de Alicante a Albacete, usó una butaca confort que no había contratado y continúo su viaje hasta Madrid tras dejar atrás la ciudad castellano-manchega. Esta segunda parte del trayecto no la había pagado. Al final, y tras la insistencia del interventor, Quiles abonó la cantidad correspondiente al exceso de viaje. Además, la empresa confirmó que “ese día había hecho uso de una sala Executive, para la cual no tenía acceso” con el billete comprado.
En el marco de este procedimiento, según la compañía ferroviaria, Quiles ha sido citado por el juzgado dos veces para declarar. La primera vez se suspendió porque no pudieron localizarlo y la segunda porque no se presentó a pesar de que fue notificado “en los términos previstos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal”, además, afirman que Quiles no presentó justificación alguna para excusarse.
El agitador ultra ha protestado a través de X: “Nunca una empresa pública se había dedicado a investigar los viajes privados de un particular”, ha escrito, argumentando que la investigación ha tenido lugar mientras “abandonaban el cuidado de las vías que causaron 47 muertes”, en referencia a los fallecidos en los accidentes de Gellida y Adamuz. Quiles ha utilizado las redes sociales para asegurar: “Nunca me he colado en un tren” (la denuncia estipula que parte de los trayectos no los había abonado) y que todo “es un bulo”. “Iré a los tribunales y os volveré a ganar”, ha zanjado.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, también ha comentado sobre ello: “Madre mía los menas [menores migrantes no acompañados]”, se ha limitado a escribir. Además, ha publicado una captura de pantalla del auto judicial en la que se puede leer que el juzgado ha admitido a trámite una causa en la que Renfe ejerce como parte personada. En el documento consta que Quiles fue citado a declarar “en calidad de investigado” el pasado 24 de marzo de 2026 a las 11.30.
La denuncia llega un día después de que la Mesa del Congreso haya suspendido temporalmente las acreditaciones de prensa de Quiles y del activista Bertrand Ndongo, y se suma a la denuncia interpuesta por el secretario general de la organización de consumidores Facua, Rubén Sánchez, el pasado 27 de abril contra el agitador. En su caso, se piden nueve años de prisión por tres delitos continuados de calumnias con el agravante de odio ideológico, según un escrito de conclusiones provisionales.
En el caso de la organización de consumidores, la acusación particular reclama un total de 12.000 euros de indemnización (20 euros diarios durante 20 meses) y que el acusado sea inhabilitado para el ejercicio de cualquier actividad vinculada al ejercicio del periodismo durante ese período, además de que publique un vídeo en sus redes sociales y en el canal de EDA TV, donde sube sus vídeos, leyendo el fallo.