En el primer día nadie gana un torneo pero sí se puede empezar a perderlo. Este jueves, en el estreno del PGA Championship, el grande … que le falta al golf español, Jon Rahm evitó asomarse a ese segundo grupo gracias a dos acciones a medio camino entre la suerte y la genialidad. Jugó uno bajo par (69 golpes) el vizcaíno en Aronimink, donde en sus cuatro rondas anteriores (BMW 2018) también lo hizo en negativo, gracias a un birdie final que llegó tras dos acciones que hicieron olvidar otro día aciago en los greenes, como el domingo pasado en Virginia, donde fue octavo. La excepción que confirmó su regla llegó en el hoyo 8, al final de la jornada (el de Barrika salió desde el 10), al embocar un ‘purito’ de 17 metros. Antes, en el 2, logró todo un canastón desde la calle, al meter la bola después de 80 metros de vuelo, su primer eagle tras 576 hoyos en este torneo, un dato asombroso para un jugador que, si bien se trata de su peor major, ha logrado un cuarto puestoy dos top-10 más, el último el octavo puesto del año pasado. Cerró con rebaja el par 5 del hoyo 9 para asomarse a los puestos de honor.
Rahm ha jugado en el turno de mañana (seis horas menos en Filadelfia) por lo que hasta la madrugada española no se completará la primera jornada. El vizcaíno ronda el top-10, una posición idónea para encarar el viernes sus segundos 18 hoyos. Volverá a jugar en uno de los mejores partidos, junto al número dos del mundo Rory McIlroy (mal día para el norirlandés, con +4) y Jordan Spieth (-1 como Rahm para el único jugador que puede convertirse esta semana en el séptimo de la historia en completar el grand slam), pero esta vez desde el hoyo 1 y a partir de las ocho de la tarde. Los otros dos españoles no están mal colocados. El barcelonés David Puig firmó un +1 y un +2 atesoró el malagueño Ángel Ayora, que debuta en el grand slam. Posiblemente necesiten jugar bajo par para no caminar al borde del precipicio y superar el corte.
El ‘León de Barrika’ comenzó su participación en el campo de Filadelfia (Pensilvania) con un bogey. La cosa parecía estar bajo control, pero un mal bote de su approach hizo que la bola no coronara el green y fuera ladera abajo. Terminó su primera mitad de vuelta con ocho desafíos consecutivos al par. En esa serie Rahm solo tuvo una oportunidad muy clara, la del 13, en la que falló para birdie desde dos metros. Un error de esos de los que uno se arrepiente el domingo. En el resto de hoyos tiró para birdie desde opciones más bien lejanas, la mejor desde siete metros, y sobre todo dejó escapar el par 5 del 16 al enredarse su bola en el rough, ya que apenas pudo recorrer unos pocos metros. Chispeó un poco, lo suficiente para que la hierba más alta estuviese pesada y fuese vital encontrar calles.
Entonces comenzó la montaña rusa. Al campeón del US Open 2021 y el Masters 2023 le llegó otra penalización en el 1, donde otro de los endiablados greenes que no se ven en LIV Golf hizo de las suyas. Su segundo tiro llegó a una posición idónea, pero un ligero retroceso y una cuesta tan demoledora como larga le llevaron a pegar desde más de treinta metros. La recuperación no fue mala, ya que el vizcaíno se dejó un putt para salvar el par de apenas metro y medio. Pero el fantasma del putter volvió a aparecerse. Ese momentáneo +2 espera que sea su peor bagaje de una semana que, pese a los altibajos, ha comenzado ilusionante.
El de Barrika tiró 70 golpes (-1), su quinta vuelta consecutiva bajo par en Aronimink, campo que acogió el BMW de 2018
De inmediato Rahm enmendó su error con el eagle en el hoyo 2, sin duda el golpe del día. Soltó un bombazo el de Barrika, casi de 300 metros, y su segundo tiro fue perfecto. La bola trazó una trayectoria perfecta, botó a la altura de bandera a dos metros y, con el riesgo de irse larga, el segundo impacto coincidió con el agujero. Delirio en Aronimink. Cinco días después del primer albatros de su carrera, Rahm logró una nueva canasta. En los siguientes hoyos se arremangó para no conceder golpes y después tuvo un nuevo retroceso en la séptima bandera. Falló desde solo dos metros con el putter, en el tercero de ese tipo desperdiciado, demasiadas concesiones en todo un grande. Lejos de hundirse, el vizcaíno acertó desde lejos, esos 17 metros en el 8, y cerró su concurso con otro acierto para terminar el día en -1. Lo consiguió en el par 5 del hoyo 9, no lo dejó escapar esta vez como el 16.
Mal McIlroy y DeChambeau
En el turno de mañana no solo McIlroy (+4 como su compatriota Tom McKibbin) sufrió entre los favoritos. Bryson DeChambeau se fue hasta +6, una de las tarjetas más bajas, empeorada por varios de la veintena de profesionales de la PGA que participan. Otros ‘gallos’ como Tyrrell Hatton, Alex Fitzpatrick y Ludvig Aberg también tendrán que remontar, en su caso desde +2. Kristopher Reitan y Harris English acabaron en +1. Por arriba, igualaron el -1 de Rahm su compañero de partido Spieth, dos miembros del LIV como Cameron Smith y Joaquín Niemann y otro fugado este curso del circuito como Brooks Koepka.
La tarjeta de Rahm
Hoyo Par Golpes Balance
10) 4 calle-calle-green-2 putts BOGEY +1
11) 4 rough-green-2 putts PAR +1
12) 4 rough-green-2 putts PAR +1
13) 4 calle-green-2 putts PAR +1
14) 3 green-2 putts PAR +1
15) 4 calle-green-2 putts PAR +1
16) 5 calle-rough-búnker-green-putt PAR +1
17) 3 green-2 putts PAR +1
18) 4 calle-collarín-green-putt PAR +1
1) 4 calle-calle-green-2 putts BOGEY +2
2) 4 calle-hierro EAGLE PAR
3) 4 búnker-green-2 putts PAR PAR
4) 4 rough-green-2 putts PAR PAR
5) 3 green-2 putts PAR PAR
6) 4 rough-collarín-green-putt PAR PAR
7) 4 rough-rough-green-2 putts BOGEY +1
8) 3 green-putt BIRDIE PAR
9) 5 rough-rough-green-putt BIRDIE -1

