El Govern y ERC están ultimando las negociaciones de los Presupuestos de la Generalitat, que serían los primeros que logra aprobar Salvador Illa en esta legislatura. Después de que el president los retirase del Parlament por la falta de apoyos —solo contaban con el acuerdo de los Comuns—, la aprobación de las cuentas parece cada vez más cerca y se podría desencallar en los próximos días con pactos paralelos. «Las negociaciones van bien», explican fuentes de los republicanos, que proponen para desencallar esta cuestión el impulso de una línea orbital de tren y la creación de una sociedad mercantil para ejecutar las inversiones pendientes del Estado, después del fracaso del Consorci d’Inversions en el Congreso de los Diputados.
Las citadas fuentes señalan que la negociación para avanzar en la construcción de esta infraestructura está «encarrilada» y supondría una inversión de unos 5.200 millones de euros por parte del Estado (400 millones para material rodante). La propuesta que manejan los de Oriol Junqueras supondría crear el cuarto cinturón ferroviario —la B-40 de trenes— para unir Mataró con Vilanova i la Geltrú, pasando por Sabadell, Terrassa y Martorell. Sin necesidad de entrar a Barcelona, actualmente colapsada por el flujo de convoyes. Desde el partido concretan que esta inversión comportaría «un cambio en la movilidad de Catalunya».
Tanto la línea orbital de trenes como la sociedad mercantil son dos iniciativas que ven con buenos ojos desde el Govern. Pese a ello, las fuentes de ERC recuerdan que el primer objetivo para apoyar las finanzas públicas de la Generalitat era lograr la cesión del IRPF, tal y como está pactado en los acuerdos de investidura. Sin embargo, explican que en estos momentos es «difícil» su aprobación y que han priorizado que Catalunya pueda llegar a contar con unos nuevos Presupuestos que cuenten con recursos para «educación, sanidad, movilidad, vivienda o pueblos rurales».
En este sentido, detallan que siguen trabajando en paralelo con la cesión del tributo para que se pueda lograr cuanto antes. Para ello, primero el Gobierno debe llevar a las Cortes la propuesta de reforma del modelo de financiación autonómico —antes debe hacerse en un Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF)— para que el grupo republicano pueda presentar una enmienda que incluya el tema del IRPF. Las citadas fuentes aseguran que el PSOE está siendo «lento», pero son conscientes de que tampoco tendrían los apoyos de Junts, necesarios para lograrlo.
¿Cómo será la futura línea orbital?
Con todo, explican que ahora apuestan por conseguir esta infraestructura «relevante» y que «permitiría conectar una región metropolitana que suma cinco millones de personas». La propuesta de ERC es un proyecto que recuperó del cajón el Govern el pasado noviembre cuando aprobaron la Estrategia Ferroviaria 2050. Otro proyecto que también recuperaron fue el eje transversal, que uniría Lleida y Girona pasando por el centro de Catalunya. Este documento marca la hoja de ruta de «las grandes medidas que se quieren hacer» en los próximos años.
La futura línea orbital de trenes, que uniría Mataró con Sitges y Vilanova i la Geltrú, tendría unos 119 kilómetros de longitud, de los que se tendrían que construir 68, según la propuesta de ERC. Además, tendría 39 estaciones, de las que se tendría que levantar 18. Según la previsión de los republicanos, el proyecto se podría llevar a cabo en un máximo de 15 años. Sí comenzarán en 2027 los estudios del proyecto; el tramo completo podría estar listo en 2040.
Para ello, ERC propone crear la infraestructura por fases, comenzando por los intercambiadores de la R8 y FGC y el tramo entre Santa Perpètua y Sabadell (El Ministerio comenzó en marzo de 2024 la redacción del estudio informativo de este tramo). Asimismo, las citadas fuentes no concluyen quién sería el titular del servicio, pero apuntan a que la intención sería que la gestión se hiciera desde Catalunya, ya sea con la empresa mixta de Rodalies o con FGC.