El PGA Championship se ha puesto en marcha este jueves en el Aronimink Golf Club de Pensilvania con la presencia de tres españoles. David Puig ha sido el encargado de alzar el telón en clave española en un día en el que lograr alcanzar el par del campo ha sido el gran desafío para todos los jugadores presentes.

En su tercera presencia en el PGA Championship, en el que persigue el reto de avanzar por segunda vez al fin de semana, el jugador de La Garriga ha firmado tres birdies, dos bogeys y un doble bogey para un +1 sobre el par 70 del campo en su vuelta de estreno en el torneo. En ella ha sufrido la dureza de un campo que ha penalizado con creces cada error, pero poco a poco ha ido encontrándose para conseguir un buen resultado.

La puesta en escena de Puig ha sido buena. El barcelonés ha empezado por el hoyo 10. Un enorme segundo golpe en este par cuatro le ha dejado el birdie prácticamente dado en una vuelta que arrancaba de forma muy prometedora. 

Sin embargo, no ha tardado en torcerse: un segundo corto en el par cuatro del 11, en el que incluso ha oteado el búnker, y un ‘tripateo’ posterior anulaban el acierto inicial en forma de doble bogey. Incluso un segundo al búnker en el par cuatro del 13 le dejaba un compromiso largo de putt para par que no caía para que, en un suspiro, las tornas hubieran cambiado del -1 al +2.

Necesitaba reaccionar Puig y lo hacía con uno de los golpes del día. Se iba al búnker en la salida del par tres del hoyo 14, pero embocaba una bola increíble desde allí, tras un bote previo, para coger confianza, para sumar el birdie y para colocarse en +1. Desde entonces, Puig exhibía solidez, sin opciones claras de birdie pero sí con alguna más dolorosa como los tres putts para par en el 16 (par cinco) o un putt de media distancia que no acababa de caer en el par cuatro del 18. Puig se encontraba en +1 tras los nueve primeros hoyos.

No cambiaba su vuelta en los segundos. En ellos generaba putts de media distancia una y otra vez, pero no lograba que cayeran para sumar ganancia. La opción más clara llegaba en el par tres del 5, en el que el putt se le escapaba algo pasado. Así, con más oportunidades pero sin acierto, Puig mantenía un +1 a falta de los hoyos 8 y 9.

Ahí llegaban más problemas. Una salida muy pasada en el par tres del hoyo 8 le obligaba a realizar el golpe de recuperación. Puig llegaba al centro de green, pero el putt no entraba y el bogey significaba el +2 en su marcador. Eso sí, faltaba el par cinco del hoyo 9: Puig se iba ligeramente a la derecha de green con el segundo golpe, pero el approach era bueno y el putt sellaba un +1 desde el que el viernes partirá con buenas perspectivas para tratar de superar el corte.