Entre las urbanizaciones interminables de Texas, donde las cubiertas inclinadas se repiten como una misma frase pronunciada una y otra vez, un estudio de arquitectura nacido en Mallorca ha decidido introducir una nueva manera de habitar. Más abierta. Más luminosa. Más conectada con la vida contemporánea. El estudio Jaime Salvá Arquitectura & Interiorismo ha iniciado junto a la promotora estadounidense Buisier Development el desarrollo de una nueva línea de villas residenciales que busca romper con la uniformidad arquitectónica dominante en muchas zonas residenciales texanas. Un proyecto que lleva hasta el otro lado del Atlántico una mirada arquitectónica nacida frente al Mediterráneo.

La colaboración comenzó tras un proceso de búsqueda internacional impulsado por la promotora norteamericana, interesada en encontrar nuevas referencias capaces de aportar identidad propia a sus desarrollos. En ese recorrido apareció el trabajo de Jaime Salvá, arquitecto fundador y director del estudio mallorquín, cuya arquitectura llamó la atención por su claridad formal y su manera de relacionar los espacios con la forma de vivir. En Texas, gran parte de las viviendas siguen respondiendo a modelos prácticamente calcados entre sí: tejados inclinados, distribuciones rígidas y materiales repetidos hasta construir barrios enteros donde apenas parece cambiar nada salvo el número de la puerta. Pero mientras las casas permanecen inmóviles en esquemas heredados de otra época, la vida cotidiana ha cambiado.

Ahí es donde entra la propuesta del estudio mallorquín: viviendas concebidas desde la flexibilidad, con espacios más fluidos, abiertos al exterior y pensados para las necesidades reales de quienes las habitan. «Cada lugar te obliga a replantear el proyecto desde cero. La forma de vivir es distinta y eso cambia las decisiones desde el inicio», explica Jaime Salvá. La arquitectura mediterránea contemporánea funciona aquí como punto de partida, aunque no como fórmula cerrada. El estudio busca reinterpretar algunos de sus principios esenciales , como la continuidad entre interior y exterior, la entrada de la luz natural, la limpieza espacial o la libertad distributiva, y adaptarlos al paisaje, al clima y a la cultura residencial texana.


El diseño de la nueva línea de villas en Texas de la mano del estudio de Jaime Salvá.

En la práctica, eso se traduce en viviendas donde los espacios interiores ganan protagonismo, las zonas de servicio adquieren mayor dimensión y los garajes se preparan para albergar varios vehículos de gran tamaño, algo habitual en Estados Unidos. También en una apuesta decidida por las cubiertas planas, que permiten desarrollar terrazas y espacios exteriores integrados de forma natural en la vivienda. Más allá del diseño, el proyecto ha obligado al estudio mallorquín a adaptarse a una lógica constructiva muy distinta. En Estados Unidos predominan las estructuras ligeras de madera y el sistema imperial, una realidad técnica alejada de los sistemas habituales en Europa. La experiencia previa de Jaime Salvá en San Francisco ha servido como puente entre ambos mundos.

«Para nosotros es una satisfacción que una promotora de Estados Unidos se haya fijado en nuestro trabajo desde tan lejos», señala Salvá. «Creo que también habla muy bien del nivel de arquitectura que se está haciendo actualmente en Baleares, donde muchos estudios están desarrollando viviendas con una calidad y una identidad capaces de trascender internacionalmente». Los primeros proyectos ya están en desarrollo y las obras comenzarán en los próximos meses. La colaboración incluye además un acuerdo de exclusividad en Texas, impulsado por el interés que esta nueva línea arquitectónica ha despertado dentro del desarrollo residencial.

El arquitecto destaca además el reto técnico que supone construir en un contexto tan diferente. «Más que la diferencia cultural, lo más interesante ha sido adaptarnos a un sistema constructivo y una normativa muy distintos a los europeos. Al trabajar habitualmente con clientes internacionales, estamos acostumbrados a entender diferentes formas de habitar la vivienda, y eso hace que este tipo de proyectos se afronten con bastante naturalidad».