El Valencia Basket descorchó su mejor baloncesto en el momento culminante de la temporada y ya acaricia su cuarto título consecutivo en la Liga Femenina. El equipo de Rubén Burgos, que no pierde un partido de la final de la Liga Femenina desde 2022, dominó al Casademont Zaragoza (73-81), el líder de la fase regular, en el Príncipe Felipe, ante 8.000 aficionados. El segundo encuentro de la final, que puede ser el definitivo, se disputará este domingo (11 horas, Teledeporte) en el Roig Arena.
Después de vivir la mejor liga de los últimos años, los equipos se han debilitado mucho en el tramo final por bajas de jugadoras muy importantes y por la salida de otras a la WNBA. El Zaragoza llegó sin Carla Leite ni Helena Pueyo, mientras que el Valencia retiene aún a sus tres WNBA: Awa Fam, Leo Fiebich y Raquel Carrera.
Burgos, ademas, se reencontró a Khaalia Hillsman (20 puntos), otra vez al nivel de la Copa de la Reina, de donde salió como campeona y MVP. El Zaragoza no encontró la forma de frenar a la pívot estadounidense en la pintura.
Aunque las jugadoras que encarrilaron al Valencia Basket fueron Leo Fiebich, probablemente la jugadora más determinante en estos playoffs, y, sobre todo, Elena Buenavida (19 puntos, cuatro rebotes y tres asistencias), líder silenciosa del grupo de Rubén Burgos. El carácter del Zaragoza, Con Mariona (siete rebotes y ocho asistencias), Hempe y Bankole al frente, salió a resurgir después de sufrir una máxima desventaja de 16 puntos, pero con 65-71, Raquel Carrera sentenció el choque con un triple.