Siempre con el brazalete puesto, Álvaro Cortés (21 años) ha dado la cara a lo largo de la temporada en la zona mixta del Johan, un curso en el que el Barça Atlètic no consiguió el objetivo de regresar a la Primera Federación. Cortés fue uno de los líderes de Juliano Belletti. Sobre el terreno de juego, maduró, mejoró y se ganó una llamada de Hansi Flick. Y tras un par de meses entrenando con el primer equipo, en Vitoria le llegó el premio en forma de debut.

El central se convirtió en el décimo canterano en debutar con Flick, el duodécimo en caso de sumar a la lista a Pau Víctor y Gerard Martín, que pasaron por el filial antes de desembarcar en el primer equipo. Dejando de lado estos casos, Cortés fue el futbolista de campo de más edad en debutar en Liga durante el proyecto de Flick. También del último lustro.

Cortés cumplió su «sueño» a los 21 años, un mes y 26 días. Marc Casadó o Fermín se estrenaron con el primer equipo a los 20 años. Iñaki Peña lo hizo a los 24. De los futbolistas de campo, el caso más reciente es el de Óscar Mingueza, cinco meses mayor a Cortés cuando debutó en 2020, durante la etapa de Ronald Koeman.

El Barça Atlètic no logró ascender a la Primera Federación, pero el curso ha dejado apuntes en positivo como el crecimiento de Cortés. Su caso dista mucho de debutantes adolescentes como Lamine Yamal, Cubarsí o Marc Bernal. Su camino no ha sido tan sencillo. A los 18 años, sufrió una grave lesión de rodilla y estuvo prácticamente un año entero fuera. También estuvo cedido un curso en la Damm.

A pesar del regusto amargo del curso con el filial, Cortés fue posiblemente el futbolista que mejor rindió y Flick le ha dado la recompensa a final de temporada. Y podría entenderse como más que un simple gesto. Es sabido que Deco está buscando un central capaz de jugar en el perfil zurdo y que, en un verano en el que habrá Mundial, es posible que Flick tenga que llamar a varios canteranos para iniciar la pretemporada.