Algunos paseos no tienen destino previsto, pero acaban convirtiéndose en historia. Eso fue lo que le ocurrió al actor y cineasta José Corbacho, quien confesó en sus redes sociales que un día salió a caminar desde L’Hospitalet de Llobregat sin rumbo fijo y terminó plantado frente a la monumental fachada plateresca de la Universidad de Salamanca, mirando fijamente una de las imágenes más buscadas y fotografiadas de España: la célebre rana.
Lo llamativo del relato no fue solo la dimensión física de semejante caminata —que él mismo exageró con humor asegurando que habían recorrido «casi 800 kilómetros»—, sino la compañía: su madre, Estrella Nieto, natural de Salamanca, estaba a su lado. Y fue ella quien, ante la piedra que lleva siglos guardando su secreto entre los relieves renacentistas, le reveló una historia que corría de boca en boca en su infancia. «Mi madre, Estrella, que es de Salamanca, me contó una historia rocambolesca que se decía cuando ella era pequeña sobre el origen de la rana. No la voy a desvelar. Quiero que la busquéis vosotros», ha comentado en un vídeo publicado a través de sus redes sociales.
Sin embargo, segundos después sí terminó compartiendo la versión familiar entre risas. Según explicó su madre, cuando se estaba construyendo la fachada trabajaban allí varios obreros y a uno de ellos se le posó una rana en la cabeza. Otro albañil, al verlo, decidió inmortalizar la escena tallando el pequeño anfibio en la piedra. «Esa es la historia de la Estrella», remató Corbacho entre bromas, dejando claro que se trataba de una leyenda popular transmitida desde la niñez.
Corbacho no quiso presentar el relato como verdad histórica, sino como una de tantas explicaciones nacidas de la tradición oral salmantina, muy distinta de la teoría académica más extendida, que sitúa a la rana sobre una calavera como símbolo de la vanidad, la muerte o el paso del tiempo, aunque los historiadores siguen debatiendo su significado exacto y la fecha precisa en la que fue tallada.
La rana de la Universidad de Salamanca, cuya búsqueda se ha convertido en tradición para generaciones de estudiantes que llegan a la ciudad —con la promesa de que quien la encuentre sin ayuda aprobará todos sus exámenes—, suma así un nuevo capítulo popular a su ya larga historia de mitos y supersticiones. Esta vez de la mano de un famoso que la descubrió no en su etapa universitaria, sino en un paseo improvisado con la persona que mejor conoce sus raíces.
La publicación de José Corbacho despertó numerosas reacciones entre sus seguidores, muchos de los cuales aprovecharon para compartir sus propias versiones sobre el origen del reptil pétreo, demostrando que, cinco siglos después de su tallado, la rana sigue siendo capaz de generar conversación. Y ahora, como dijo el propio actor al despedirse del vídeo, «que cada uno diga la suya».