Es, sin lugar a dudas, la sensación del ciclismo español. La joven de Esplugues de Llobregat Paula Blasi (23 años) hizo historia este pasado mes de mayo al convertirse en la primera ciclista española que gana La Vuelta femenina, confirmando la línea ascendente desde que hace dos años dio el salto al ciclismo profesional y que la ha llevado este año a ser tercera en la Flecha Valona, ganar la Amstel y el año pasado ser campeona de Europa en ruta y medalla de bronce en el Mundial Sub23.

Paula, ¿qué representó para usted ganar La Vuelta?

Ganar La Vuelta… es que no sabría decirte lo que representa, porque es algo tan grande que ni me lo esperaba. Sí que es verdad que yo intentaba ir por el podio, pero ni en la mejor de las versiones que me pudiera imaginar me hubiera visto vestida con el maillot rojo de líder y campeona. Fue un poco en la misma línea que cuando gané la Amstel Gold Race, me da esta sensación de qué guay, de que puedo estar realmente entre las mejores y esto da mucha motivación.

Ganar La Vuelta fue un poco en la misma línea que cuando gané la Amstel Gold Race, me da esta sensación de qué guay, de que puedo estar realmente entre las mejores y esto da mucha motivación

Al acabar decía que no era consciente de lo que había conseguido, ¿ya ha digerido el éxito logrado?

No, creo que no es una cosa que se pueda digerir ni en uno, ni en dos, tres días o en una semana. De hecho, me estoy dando cuenta de que la mayoría de las cosas que logras en la vida te das cuenta de lo grandes que son cuando han pasado meses e incluso años. Es cuando te das cuenta de lo que has logrado y lo que significa. Ahora sigo con la emoción del momento y en el boom, y cuesta darte cuenta de lo grande que es, pero sí, sí que lo veo.

HorizontalPaula Blasi celebra lla victoriaEloy Alonso / EFE

¿Con qué aspiraciones iba a La Vuelta y dónde cree que estuvo la clave de su victoria?

Yo iba a por el podio, tanto para mí como para Mavi (García), compañera de equipo, pero también en un objetivo ambicioso En mi interior, un top 5 también lo veía ambicioso y difícil, pero creo que aquí está también el secreto del triunfo, en ir con unas expectativas muy altas, con una ambición muy alta, pero siendo realista y tocando con los pies en el suelo, que si no sale, no te agobies y haz hasta donde puedas. Creo que ir día a día e ir viendo cómo te vas encontrando y cómo iban las rivales es lo que me permitió mantener la calma y mantenerme arriba del todo.

¿Algunos de los grandes nombres del pelotón femenino, como Kopecky, Van der Breggen o Ferrand-Prévot, le dijeron algo, la felicitaron?

Sí, creo que lo bonito de este deporte es que hay un ambiente muy bueno y sí, tanto Anna (Van der Breggen) como Kopecky (Lotte) se acercaron a mí en la llegada y me escribieron. A través de Instagram he recibido muchísimos mensajes de muchas chicas, tanto de las que estaban corriendo La Vuelta como de las que no. Es muy bonita esta parte del deporte, que sí, somos rivales, pero también nos alegramos por las victorias de las otras.

Anna (Van der Breggen) o Kopecky (Lotte) se acercaron a mí en la llegada y me escribieron. Es muy bonita esta parte del deporte, que sí, somos rivales, pero también nos alegramos por las victorias de las otras

Después de los éxitos en La Lieja, Flecha o la Amstel, me decía que creía que ya se había ganado el respeto para que el equipo confiara más en usted, ¿cómo está el tema?

Creo que sigue un poco la misma línea. Al final, en La Vuelta se notó la confianza que me daban al lado de Mavi, que podía ser la colíder del equipo, pero sabíamos que en una gran vuelta pueden pasar muchas cosas. Tuvimos la mala suerte de la caída de Mavi y yo estuve ahí y poco a poco con el equipo se demostró que puedo estar ahí. También es verdad que se pudiera poner en duda, y lo veo hasta normal, de hasta dónde podía llegar, porque no dejaba de ser una gran carrera. La Vuelta son siete días de mucha exigencia física y pueden pasar muchas cosas, y poner a una chica como yo, que La Vuelta era su primera grande, era ponerla mucha presión y era una incógnita porque nadie sabía cómo iba a reaccionar yo. Por un lado, el equipo también me quiso cuidar, no ponerme presión, pero me dio la carta libre de que, si estaba bien, fuera a por todas. Pienso que el trabajo se hizo bien.

¿Qué ha aprendido en La Vuelta?

Pues creo que uno de los mayores aprendizajes que he tenido es la exigencia que comporta hacer una carrera de siete días. No tanto sobre la bici, que también, sobre todo fuera de ella, ya que soy una persona con mucha energía y me gusta mucho hablar con la gente. Me di cuenta de que los primeros días le puse demasiada energía a estar con todo el mundo, responder a todos, a todas las entrevistas, a la gente que me pedía fotos y al tercer día me dolía hasta la cabeza al llegar al hotel de tanta gente con la que hablaba y me hacía fotos. Cuando tienes tantos días tan exigentes, dentro de la bici y fuera, no te lo puedes permitir a veces en grandes vueltas porque incluso estuve a punto de caer enferma por esto. Al final conseguí parar un poco el ritmo y me fue mejor, pero es que al tercer día ya no tenía voz y esto no era una buena señal (ríe).

Soy una persona con mucha energía y me gusta mucho hablar con la gente, pero me di cuenta de que los primeros días le puse demasiada energía a estar con todo el mundo. Estuve a punto de caer enferma de tanta gente con la que hablaba y me hacía fotos

Tras ganar La Vuelta, ¿no tiene un poco de vértigo? ¿Sabe que se le pedirán el Giro y el Tour? ¿Se ve capacitada?

Es un poco como todo. Capacitada o no, tengo ganas, estoy muy motivada y, si me dan la oportunidad, no iré con ninguna presión extra, sino con la presión que siempre me pongo, de hacerlo lo mejor posible, y ya está. No me da vértigo, porque me lo planteo como lo que he hecho hasta ahora, como una experiencia más y de ver hasta dónde puedo llegar, teniendo en cuenta que será la primera vez y que si sale mal no pasa nada y si sale bien, hacia adelante.

Capacitada o no, tengo ganas de hacer el Giro y el Tour. Estoy muy motivada y, si me dan la oportunidad, no iré con ninguna presión extra, sino con la presión que siempre me pongo, de hacerlo lo mejor posible, y ya está

Escribí que como ciclista no tenía techo, porque destaca en todos los terrenos, ¿cómo lo hace? ¿Dónde cree que se encuentra el secreto de su rendimiento y dónde puede mejorar aún más?

(risas) A veces pienso que una ciclista es el espejo de la chica fuera de la bici, y yo fuera de la bici creo que soy una chica muy parecida a la que compite. Soy una chica también sin techo. Me gusta mucho soñar fuera de la bici, disfrutar de todos los momentos, de plantearme cosas no deportivas. De plantearme en la vida lo más difícil que pueda hacer, y ver hasta dónde soy capaz de llevar mis límites, y esto creo que se traslada a la bici. Soy un poco todoterreno y, fuera de la bici, en el día a día, me encanta hacer de todo, desde esquiar, hacer windsurf, pintar, tocar el piano… y todo intento hacerlo lo mejor que puedo. Y, al final, si tienes esta filosofía de vida, en un momento u otro se ve reflejada sobre la bici.

HorizontalPaula Blasi en L’AngliruEloy Alonso / EFE

Después de un esfuerzo de tantos días como el de La Vuelta, ¿cómo lo hace para recuperarse, qué hace?

Es un poco difícil porque sí, necesito recuperarme físicamente, pero también mentalmente, y sí, cuesta un poco. Por ejemplo, con el tema de las entrevistas, que es un no parar, pero ya estoy intentando buscar tiempo para volver a la rutina de siempre y estar con los míos y con mi familia, que son los que me ayudan, y hacer aquellas cosas que me hacen feliz, como ir en bici, o estos días que he tenido que descansar, ir a la montaña, a pasear, a correr, que es lo que me hace conectar conmigo misma y recordar de quién soy. Lo más importante es acordarte de quién eres, de dónde vienes y mantener tu esencia.

Lo más importante es acordarte de quién eres, de dónde vienes y mantener tu esencia

Ya ha confesado en más de una ocasión que le cuesta desconectar de la bici, ¡Va, dígame que ha estado más de 24 horas sin coger la bici!

(risas) Sí, sí, te diría que he estado 24 horas, pero no 25 sin coger la bici, porque desde que acabamos La Vuelta salimos de fiesta aquella noche y el día siguiente fue de viaje y sí que me lo tomé con calma, pero poco a poco he vuelto.

No sé si es mucho de tatuajes, ¿se ha hecho por algún éxito deportivo?

Buena pregunta. Pues mira, justamente en este tema no tenía nada planeado. Sólo tengo uno a la altura de las costillas. No es de un éxito deportivo, pero está relacionado con mi pasión por correr y las montañas y tengo como una mini persona corriendo con un electrocardiograma, junto a una montaña. Pero, simplemente, era por la pasión del atletismo. No tenía pensado hacerme ningún otro tatuaje, pero el otro día, hablando con mi entrenador, me dijo que se iba a tatuar un círculo rojo en honor a La Vuelta que hemos hecho, porque al final es una victoria de los dos. Yo no lo tenía pensado, y al final dije, va, yo también, porque me caliento rápido.