A Martín, un niño de Molina de Segura, le diagnosticaron un glioma difuso intrínseco de tronco (DIGP) en septiembre de 2023. Tenía 8 años. … Falleció diez meses después, sin poder acogerse a ningún tratamiento capaz de frenar este cáncer cerebral extremadamente agresivo. No los había. A día de hoy, sigue sin haberlos, pero el Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra (CCUN) va a intentar que esto cambie. No será de la noche a la mañana, porque el reto no es fácil, pero al menos se ha dado ya un primer paso con la puesta en marcha de un ensayo en fase II para probar un oncovirus tanto frente a los gliomas de alto grado como el que padeció Martín como en tumores embrionarios y ependimomas. Son tres tipos de cáncer cerebral que tienen en común un muy mal pronóstico.
El tratamiento se probará con 13 niños y jóvenes por cada uno de los tres tipos de tumores, y se desarrollará en dos fases. Para pasar a la segunda etapa, se deberá observar una respuesta prometedora en al menos uno de los cinco primeros pacientes tratados de cada grupo, es decir, «que el tumor disminuye o que permanece estable al menos 12 semanas, y sin generar toxicidades graves inesperadas», explica en una nota distribuida por el CCUN Jaime Gállego, neurólogo, coordinador del Área de Tumores del Sistema Nervioso Central e investigador principal.
Los oncovirus o virus oncolíticos son virus que se modifican en el laboratorio para que se reproduzcan dentro de las células tumorales y las destruyan sin dañar significativamente a las que están sanas. El objetivo, además, es que activen el sistema inmune del paciente.

El equipo investigador del Cancer Center de la Clínica Universitaria de Navarra.
(CUN)
Junto a otras organizaciones como la Asociación Española contra el Cáncer (Aecc), la familia de Martín financia este proyecto a través de la fundación que creo en su recuerdo. «Para nosotros esto es importantísimo, llegar hasta aquí nos ha costado lágrimas de sangre», confiesa Isabel Muelas, la madre de Martín, en conversación con LA VERDAD. La aportación ronda medio millón de euros, señala.
El Grupo de Terapias Avanzadas para Tumores Sólidos Pediátricos lleva desde 2010 trabajando en el campo de los oncovirus en el Cima, el centro de investigación de la Universidad de Navarra. En 2022 se publicaron en el ‘New England Journal of Medicine’ los resultados de la fase I del ensayo que ahora se retoma con la fase II. Los científicos comprobaron que el tratamiento con el oncovirus es seguro y ofrecía resultados esperanzadores. En la fase II se confirmará si es así y se empezará a medir la eficacia.
La investigadora principal de este Grupo de Terapias Avanzadas es Marta Alonso, a quien Isabel Muelas conoció pocos días después de la muerte de su hijo Martín. «La llamé a principios de junio de 2023, porque había leído que estaba investigando en glioma difuso intrínseco de tronco. Me dijo que se tenía que ir a Estados Unidos y que a la vuelta hablábamos. El día 10 murió Martín. Nos vimos diez días después en la estación del Carmen de Murcia. Ella tenía que hacer un transbordo y aprovechamos para conocernos y realizar una primera donación», relata Isabel. Fue el principio de una colaboración que ha llevado a la financiación de esta fase II.
En el ensayo participará un niño murciano de 3 años que padece uno de los cánceres cerebrales para los que está indicado el tratamiento experimental. Como el resto de pacientes, se desplazará a Navarra para recibirlo. En un comunicado del CCUN, la investigadora Marta Alonso explica que se abre una posible «alternativa terapéutica». «Tenemos un compromiso para que la investigación repercuta en avances para la salud de nuestros pacientes, especialmente ante aquellas enfermedades que, por ser menos frecuentes, no cuentan con los recursos para la investigación de la industria», subraya.

Isabel Muelas, con su hijo Martín en 2023, ya afectado por la enfermedad.
(Cedida)
Organizaciones como la Fundación Martín Álvarez Muelas trabajan para impulsar la investigación. Se necesitan fondos, pero también agilidad administrativa. «El glioma que padeció mi hijo tiene una esperanza de vida por debajo de 12 meses. Los pacientes no pueden esperar, necesitamos celeridads», explica Isabel Muelas.
La Clínica Universitaria de Navarra ha abierto ahora una vía prometedora, impulsada por el recuerdo de Martín.