Sobrevivir a la fricción

Este enfoque práctico es el núcleo de su filosofía multifacética. A Grattan no se le caen los anillos y tampoco tiene miedo de llamar la atención. Siempre ha trabajado según sus propios criterios creativos, ya sea diseñando interiores para estrellas del deporte como la futbolista Megan Rapinoe y la baloncestista Sue Bird, o creando elegantes ediciones como las de su colección de muebles de almacenaje Thick. “El diseño no consiste en cómo se ven las cosas cuando todo funciona a la perfección”, afirma este virtuoso, cuyo trabajo se puede encontrar en las colecciones del Museo de Brooklyn y del Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana. “El diseño consiste en cómo se sobrevive a la fricción”. Si su práctica ha existido en gran medida fuera de los modelos convencionales, ahora cobra vida plenamente en su apartamento, donde ha concebido cada mueble. Eso incluye la mesa de comedor octogonal, elaborada en madera de sapeli (“más intensa que el nogal”) y rematada con una marquetería que incorpora tiras de color verde. Este tono, inspirado en un escritorio USM, reaparece en la repisa del dormitorio, uno de los múltiples elementos montados en la pared.

Cocina en blanco y madera

La cocina, donde el mármol Rouge Griotte, la caoba africana y los espejos complementan los muebles pintados en Useful Gray, de Sherwin-Williams. Electrodomésticos de JennAir, herrajes de H. Theophile, taburete de Grattan y aplique de Farrah Sit.

La simplicidad en la complejidad

En la habitación central hay un altar a su difunta madre, que evoca una ofrenda del Día de los Muertos y cuyo marco lacado se funde con el espacio circundante, saturado de color. En conjunto, el resultado pone en primer plano la faceta más espiritual de un tipo, por lo demás, enigmático. Está su inclinación por los materiales pulidos y su afinidad por las formas entrelazadas, evidentes en todo, desde los bordes aparentemente líquidos de la cama con plataforma hasta el taburete del dormitorio. “Todo aquí tiene que dialogar entre sí”, señala el creativo, quien reconoce la repetición como una de sus obsesiones. De ahí, por ejemplo, el tapizado de minidamero en el sofá bajo del estudio (parte de su línea de telas para HBF Textiles) o las mencionadas franjas verdes que animan aquí y allá el mobiliario. “Intento lograr la simplicidad en la complejidad”, reflexiona pausadamente.