Muchos kilómetros antes de la caída en la última curva, el pelotón del Giro de Italia afrontó ayer otro episodio de lo más peligroso. Al … paso por una rotonda en San Vitaliano, a las afueras de Nápoles, un grupo de jóvenes espectadores en el interior de la glorieta intentaron provocar una caída en el pelotón. Su actitud fue grabada por las cámaras de televisión que emiten la carrera a casi 200 países. La policía no tardó en intervenir.

Según adelantó la RAI, dos adolescentes de 19 y 20 años fueron identificados por poner en peligro la seguridad pública durante un evento deportivo. Uno de ellos tiene antecedentes por robo. Se espera que las autoridades soliciten una orden de prohibición Daspo, una medida preventiva que les impediría asistir durante un periodo a eventos deportivos.

Las imágenes hablan por sí solas. Los jóvenes comienzan a dar pasos hacia la carretera cuando atisban la llegada del pelotón. Ubicados en el interior de una rotonda, se empujan entre ellos hacia al asfalto e intentan, de forma repetida, tocar o asustar a los corredores. Uno de ellos trató de amedrantarles con el brazo. Lo consigue solo con uno de los seguidores. El otro volvió a moverse hacia la calzada y llegó a tocar a un ciclista del Soudal. Desde atrás, uno de sus amigos grababa todo y subió el vídeo a Instagram.

Según La Gazzetta dello Sport, los dos espectadores declararon a los agentes que estaban «haciendo una broma». La explicación no sirvió para calmar los ánimos. El grupo pudo librarse de una caída gracias a que avanzaba aún lejos de la meta, no rodaba a gran velocidad y el asfalto no estaba tan mojado en ese tramo como en otros momentos de la etapa.

Alberto Bettiol explicó el incidente en el periódico fundador de la corsa rosa. «Lo vi todo porque Guillermo Thomas Silva iba justo delante de mí y les gritó que se fueran al infierno», declaró el corredor del Astana. «No se dan cuenta de la velocidad a la que vamos. Si los atropellamos, todos salimos heridos».

«Ayer fuimos testigos de un incidente inaceptable, un comportamiento irrespetuoso e incluso criminal por parte de un espectador. Nos alegra que la policía interviniera y lo detuviera, y esperamos que tales incidentes no vuelvan a ocurrir jamás», ha manifestado la Asociación de Ciclistas Profesionales. «Pedimos respeto por los ciclistas y su trabajo; por favor, ayúdennos a garantizar su seguridad».