Un nuevo brote de ébola ha dejado ya 65 muertos y 246 casos sospechosos en la provincia de Ituri, en el noreste de la República … Democrática del Congo, informaron este viernes los Centros de África para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC de África).
Los resultados preliminares del laboratorio del Instituto Nacional de Investigación Biomédica del país detectaron el ébola en trece de las 20 muestras analizadas (cuatro de ellas, pertenecientes a fallecidos). Los resultados sugieren que se trata de un virus del ébola distinto al de Zaire, la cepa más letal, causante de los principales brotes en la historia y con una letalidad de hasta el 90%, y el CDC subraya que se está llevando a cabo la secuenciación para caracterizar mejor las características del virus.
En concreto, el brote se ha producido en las zonas sanitarias de Mongwalu y Rwampara, aunque también existen casos sospechosos en Bunia «a la espera de confirmación», según relató el principal organismo sanitario del continente, que en un comunicado, expresó su «preocupación» por el riesgo de una mayor propagación de la enfermedad.
Los expertos africanos advierten de los factores que pueden provocar una rápida expansión del virus en la zona: el «contexto urbano» de Bunia y Rwampara, el «intenso movimiento de población», la «movilidad relacionada con la minería en Mongwalu», la inseguridad en las zonas afectadas o las deficiencias en el registro de contactos y la proximidad de las zonas afectadas a Uganda y Sudán del Sur.
El CDC anunció que ya ha puesto en marcha «apoyo en pilares clave de respuesta», como la coordinación mediante mecanismos de operaciones de emergencia, la vigilancia digital y gestión de datos, la preparación transfronteriza, la coordinación de laboratorios, la prevención y control de infecciones, la comunicación de riesgos y la participación comunitaria.
Hasta ahora, el brote más importante de ébola en África se registró entre 2014 y 2016, con más de 28.600 casos y aproximadamente 11.325 muertes en Guinea, Liberia y Sierra Leona, principalmente. Otro estallido del virus, entre 2018 y 2020, produjo 2.200 fallecidos y 3.400 casos en la provincia de Kivu, en la República Democrática del Congo.
El centro de prevención africano recordó que la enfermedad por el virus del ébola es «grave y a menudo mortal» y que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas, materiales contaminados o personas fallecidas a causa de la enfermedad. En este sentido, reclamó que en las zonas afectadas se priorice «la detección temprana, el aislamiento y la atención médica inmediatos, el rastreo de contactos, la prevención y el control de infecciones, la participación comunitaria y los entierros seguros».