Podrá gustarte más o menos su catálogo, su estrategia comercial o incluso los pronósticos culinario-apocalípticos de su presidente, pero hay algo innegable: Mercadona hace tiempo que dejó de ser una cadena de tiendas para convertirse en un fenómeno social. Uno del que depende cerca del 30% del mercado de la distribución alimentaria, el 51% del negocio de los platos preparados y que marca el ritmo de tendencias tan relevantes como la de los mercaurantes. De ahí que todo lo que gira en torno a sus finanzas resulte interesante.
Sobre todo porque al estudiarlas en detalle y compararlas con otras cadenas de la competencia hay un dato que llama la atención: aunque su margen bruto por venta es inferior al de otros rivales su ratio de rentabilidad es muy superior.
El dato: 41.858 millones. Cuando Mercadona presentó su balance económico de 2025, hace dos meses, hubo una cifra que acaparó titulares: 41.858 millones de euros. Esa fue la facturación consolidada de la compañía, un dato interesante porque muestra un crecimiento anual del 8%, pero que oculta en realidad otros valores aún más reveladores. Uno de ellos es la cifra de negocio, las ventas netas, que ascendieron a 38.178 millones. En ese caso el aumento fue del 7,2%.
Si a esa cifra le restamos lo que le costó a la empresa el aprovisionamiento de sus mercancías (28.639 millones) obtenemos el primer dato relevante: su margen bruto, el dinero que ingresó la empresa tras deducir los costes directamente achacables a la producción y venta, como las materias primas o los gastos generados durante la fabricación. En este caso se situó en 9.539 millones.

¿Es un dato importante? Sí. Sobre todo para comprender cómo gana dinero la cadena valenciana y donde tiene sus fortalezas (y debilidades) con respecto a la competencia. De entrada esos 9.539 millones quizás no nos digan gran cosa, pero hace unos días Cinco Días lo sometió a un análisis que sí deja un par de ideas interesantes. La primera es que esa cifra muestra que el margen bruto de Mercadona representa el 25% de sus ventas. Eso significa que de cada 100 euros que ingresa los costes de aprovisionamiento se llevan 75. De los 25 euros restantes debe sacar el dinero suficiente para cubrir otras facturas y sobre todo generar beneficios.
No es un mal porcentaje (25%) si lo comparamos con el que registró la firma valenciana en los últimos años, pero sí es sensiblemente inferior al que manejan otras compañías de la competencia. Los cálculos de Cinco Días, que se basan en las cuentas publicadas por las empresas, concluyen que ese margen sube al 26,2% en Dia, al 27% en Eroski y 30,1% en Consum.
En teoría esa comparativa deja una lectura clara: cualquiera de esas tres cadenas dispone de un colchón más holgado, una vez descontados los gastos de aprovisionamiento, para pagar el resto de facturas de la empresa y generar beneficios.
Y llega la sorpresa. Lo curioso es que esa ‘foto’ cambia cuando ahondamos un poco más en las cuentas de Mercadona y sus competidores. Si nos fijamos en el resultado de explotación, que descuenta todos los gastos operativos, incluidos por ejemplo salarios, alquileres, publicidad, amortizaciones, transporte o la energía, Mercadona se queda con 2.061 millones de euros. Dado que la cadena de Juan Orig factura bastante más que Dia, Eroki o Consum ese resultado de explotación también es muy superior en términos netos. Eso es lógico. Lo curioso es que también lo es en términos relativos, en base a los ingresos totales de cada firma.
En Mercadona ese margen es del 5,4% mientras que en el caso de Día baja al 2,6%, en Eroski al 4,6% y en Consum al 2,7%. Esa es la primera sorpresa. La segunda llega cuando vamos un paso más allá y nos fijamos en el beneficio neto, descontados ya los gastos financieros y fiscales. Es un dato relevante porque muestra básicamente lo que ‘gana’ la compañía, el remanente del que la empresa saca el dinero con el que luego paga los dividendos de sus accionistas y realiza reinversiones. En 2025 ese beneficio fue de casi 1.729 millones, lo que equivale al 4,5% de su cifra de negocio. En Dia ese porcentaje sobre el global de ventas es de 2,3%, en Consum del 2,6% y en Eroski se queda en apenas un 0,9%.
Más allá de las cifras. Esa mezcla de porcentajes puede resultar algo confusa, pero su lectura es muy simple: más allá del volumen de negocio de cada cadena, de que cierre el año con más o menos millones facturados, Mercadona ha logrado un hito importante. A pesar de que ‘gana’ menos por producto que Dia, Eroski o Consum (margen bruto) sus ratios de rentabilidad son bastante mejores.
¿Cómo lo ha hecho? En su memoria anual la firma asegura que ha mejorado su rentabilidad gracias a la «optimización de procesos», entre los que incluye el ahorro energético, «eliminación de gastos sin valor añadido» y «avances en eficiencia operativa». Solo el uso de hornos en modo ECO le ahorró dos millones.
Aventajando a los gigantes. La fórmula de Mercadona no solo le ha permitido destacar frente a sus competidores más inmediatos. También lo ha hecho en comparación con otros pesos pesados del sector a nivel internacional. Al menos en términos relativos. Hace unas semanas Expansión publicó un análisis que muestra que la cadena valenciana ha disparado su margen de beneficio neto a tal nivel que supera en rentabilidad a gigantes como Walmart, Costco o Tesco.
Mientras el margen neto de Mercadona es del 4,52% (4,52 euros de ganancia por cada 100 euros en ventas), en Walmart es del 3,1%, en Costco del 3%, en Tesco del 2,52%, en Ahold Delhaie del 2,45%, en Dia del 2,26%, en Sainsbury´s del 0,73% y en Kroger se queda en 0,69%. Y eso por citar solo algunos casos. La firma valenciana no solo destaca en la foto finish con respecto a sus competidores, también mejora sensiblemente el dato de 2024, cuando el margen neto era del 3,88%.
Imágenes | M. Peinado (Flickr) y Mercadona