La patrullera Audaz, del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) de Almería, ha sido golpeada por una narcolancha durante una persecución. Ocurrió esta pasada noche en aguas alejadas de la costa de Almería, según fuentes cercanas, que indican que durante el incidente la embarcación sufrió la rotura de una ventanilla junto al puente de mandos, pero no ha resultado herido ningún funcionario.

El incidente se produjo cuando la patrullera comenzó a perseguir a una lancha sospechosa que se comprobó iba cargada de petacas de combustible, actividad habitual en la costa de Almería para suministrárselo a embarcaciones dedicadas al tráfico de drogas y de personas. Durante la persecución, entró en escena una segunda lancha rápida que, según fuentes oficiales, se subió encima de la primera. En ese momento alcanzó al bote del Servicio de Vigilancia Aduanera, donde una ventanilla junto al puente de mando se hizo añicos. “No hay daños personales”, subrayan las mismas fuentes.

Según han informado fuentes de la Agencia Tributaria, los tripulantes de la narcolancha lograron huir utilizando esa segunda embarcación neumática, que llegó de apoyo. La primera quedó intervenida cargada de combustible, pero finalmente no pudo ser remolcada a puerto y se dejó en la zona.

El incidente se ha producido justo una semana después de que dos agentes de la Guardia Civil fallecieran y otros dos resultasen heridos cuando colisionaron dos embarcaciones del Servicio Marítimo de la Comandancia de Huelva cuando perseguían a una narcolancha. “Los narcotraficantes no dudan en embestir vehículos terrestres y embarcaciones cuando perciben riesgo de interceptación o pérdida de la droga, evidenciando una mayor agresividad hacia los agentes”, destaca el Informe Anual de Seguridad Nacional elaborado por el COVAM, principal centro de vigilancia marítima en España, dependiente de la Armada. El documento destaca que hay más de 600 narcolanchas sospechosas en las costas españolas.