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Stellantis toma la decisión más arriesgada de su historia reciente: fabricar Peugeots y Jeeps en China para venderlos en todo el mundo, incluido Europa.
Los números no cuadran a primera vista: Stellantis pone solo 130 millones de euros de una inversión total que supera los 1.000 millones, y aun así se lleva acceso a tecnología eléctrica y producción para mercados globales.
Si estás pensando en un Peugeot eléctrico o un Jeep todoterreno en los próximos años, es muy probable que salga de una fábrica en Wuhan, y eso cambia completamente lo que pagarás y lo que comprarás.
Los primeros modelos en llegar tendrán mucho que ver con los concepts que Peugeot acaba de presentar en Pekín, y lo que se vio allí no deja indiferente a nadie.
Resumen generado por IA a partir de artículos de Autonoción · Cómo funciona
Tras más de tres décadas de colaboraciones, Stellantis y el Grupo Dongfeng han firmado un acuerdo estratégico que abre un nuevo capítulo en relación. La iniciativa fortalece su empresa conjunta DPCA y prevé la fabricación compartida de modelos Peugeot y Jeep en territorio chino, con la mirada puesta tanto en el mercado local como en la exportaciones a otros países.
Producción de vehículos en la planta de Wuhan
Bajo este acuerdo, y una vez obtenidas las aprobaciones necesarias y finalizados los contratos de implementación, la planta de DPCA en Wuhan comenzará a fabricar, a partir de 2027, dos nuevos modelos 100% eléctricos de la marca Peugeot. Estos vehículos incorporarán el lenguaje de diseño más reciente de los concept cars presentados por Peugeot en el Salón del Automóvil de Pekín 2026 y se destinarán tanto a clientes chinos como a mercados internacionales, impulsando el plan de expansión global de la marca francesa.
De forma paralela, la misma factoría producirá dos vehículos todoterreno eléctricos de la marca Jeep, orientados exclusivamente a la venta en mercados de todo el mundo a partir de 2027
Una inversión de más de 1.000 millones de euros respaldada por China
La inversión total supera los 8.000 millones de yuanes chinos (aproximadamente 1.000 millones de euros), de los cuales Stellantis aportará alrededor de 130 millones de euros.
Esta iniciativa no solo consolida la presencia de las dos empresas en el mayor mercado automovilístico del mundo, sino que también aprovecha las fortalezas complementarias de cada socio: la red global y el expertise en diseño de Stellantis, junto con la profunda comprensión del mercado chino y las capacidades en vehículos inteligentes y eléctricos del Grupo Dongfeng.
Probablemente los primeros modelo que veamos fruto de esta colaboración, son los dos modelos de producción que lleguen con la base de los concepts que Peugeot presentó hace unas semanas.