Jason Newsted fue bajista de Metallica en una etapa trascendental de la banda entre 1986 y 2001. Entre los trabajos más destacados en los que participó estaba el álbum ‘…And Justice For All’, con una controvertida producción en la que apenas se escuchaba el bajo en las canciones, algo para lo que el productor de los hombres de negro en los ochenta tenía su propia teoría. Newsted, sin embargo, no cree que se deba remezclar el mítico disco, una idea que apoyaba con el siguiente argumento: “Es lo que es”.
Durante una intervención del pasado 12 de mayo en el programa “Trunk Nation With Eddie Trunk” de la emisora SiriusXM, el otrora bajista de los de San Francisco respondía a la pregunta de si debería mejorarse el resultado final de ‘…And Justice For All’ con motivo de su 40º aniversario en 2028.
Estas eran sus palabras: “No, tío. No. Es lo que es. No creo que debas volver atrás y tocar cosas así. No estoy de acuerdo con eso. Sé que otros fans y demás han hecho versiones o ejemplos de cómo sonaría el disco con el bajo más alto, pero yo no dedico mi tiempo a eso… Han pasado 35 años o algo así; es más de la mitad de mi vida. La verdad es que no le presto demasiada atención”.
Jason continuaba de esta manera: “Lo que he acabado pensando sobre todo esto, porque a la gente todavía le gusta sacar el tema, y me alegra bastante que lo hagan, es que si no hubiera sido algo tan jodidamente raro, probablemente no seguiríamos hablando de ello 35 años después con tanto interés. Si simplemente hubiera sido un disco más, un álbum cualquiera que salió así y ya está, probablemente no tendríamos nada más que decir hasta que apareciera la edición de coleccionista. Pero como la gente sigue sacándolo a relucir…”.
Una mentalidad de 1982
El bajista tenía también una teoría: “En la cinta de ‘No Life ’Til Leather’, la demo original de Metallica, aparece escrito a mano con bolígrafo azul, con la letra de Lars. Y pone: “Metallica – demo “No Life ’Til Leather””, y entre paréntesis: “Bajar el bajo en el equipo de música”. Escrito de su puño y letra. O sea, esa era la demo, la primera vez que alguien iba a escuchar su banda. Él ya estaba con esa mentalidad. Estamos hablando de 1982. Ahí es donde empieza todo, ese era el terreno de juego. Y si repasas cómo se hicieron los discos, especialmente la trilogía sagrada, los tres primeros, ahí se establecieron las bases de nuestro estilo musical, punto. Han surgido otras bandas que lo han hecho muy bien, pero no de esa manera, ni siendo tan innovadoras o tan importantes”.
Según Newsted, esa decisión obedecía a un método de trabajo concreto: “Existen muchísimas bandas, pero solo unas pocas son realmente importantes, y esta es una de ellas, y esos son discos importantes. Todos ellos, incluso cuando ya estábamos forrados de pasta, se hacían igual, en una cueva de cuatro paredes, con una batería y torres Marshall casi tocando el techo, y dos personas con una grabadora de casete Tascam de ocho pistas. Entraban allí y hacían álbumes que cambiaban el mundo. Dos personas”.
El batería de los hombres de negro no solía prestar demasiada atención a las cuatro cuerdas: “Lars tocaba escuchando la guitarra por el monitor, no el bajo. Siempre fue así. Antes de The Black Keys, antes de The White Stripes, antes de Flat Duo Jets o cualquiera de esos grupos, antes de todas esas bandas sin bajista, estaban James Hetfield y Lars Ulrich como un dúo original de garaje. Los demás que fuimos entrando, Cliff Burton, Kirk Hammett y yo mismo, éramos el adorno de ese dúo de garaje. Si el dúo decide meter bajo en su música, lo hace. Y si no, no. ‘…And Justice For All’ es el disco de un dúo de garaje más vendido de todos los tiempos”.
Colaborador en MariskalRock
Eclecticismo en vena. Soy un yonki del rock n’ roll en el pleno sentido de la palabra, pues la mayor parte de mi existencia gira en torno a la música desde que me levanto hasta que me acuesto, ya sea escribiendo crónicas, reseñas, entrevistas o noticias de largo alcance. Acudo a conciertos cada semana con una regularidad que espantaría a muchos, pero no podría ser más feliz. Dejamos para otros eso de ir al gimnasio, salir corriendo por las mañanas o pasar el aspirador los sábados a horas intempestivas. Ya lo decía el añorado Bosco el Tosco: «Del deporte se puede salir».
El punk me salvó la vida y el hard rock siempre ocupó un lugar especial en el corazón, al igual que el rock gótico, pero nunca me he cerrado a otros géneros. Cual buscador de oro en el lejano Oeste, agito mi peculiar colador para quedarme con aquello que particularmente llame la atención o sobresalga del resto de propuestas, pues creo con firmeza en la vieja máxima de que de todo se puede aprender, o sacar algo de provecho, como decían los antiguos.
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