Laboral Kutxa logró en la Vuelta a España recién finalizada su mejor resultado en una gran prueba por etapas. La cuarta plaza de Usoa Ostolaza … en la general permitió brillar al conjunto vasco entre los equipos más poderosos del World Tour femenino y consolidar su evolución. Así lo refleja Aitor Galdos (Ermua, 1979), su mánager general, quien reivindica el trabajo realizado y pide ambición para que el proyecto crezca. «Creo que es el momento de pensar en grande», asegura antes del nuevo reto que afronta el equipo ciclista vasco, la Itzulia Women.

– ¿Qué supone el cuarto puesto en la Vuelta a España para el equipo?

– Es el premio de un gran trabajo que se lleva realizando en los últimos años. No vamos a negar que estar entre las cinco primeras de la Vuelta era un objetivo muy, muy alto y muy difícil de conseguir. Pero el equipo trabajó de diez en la carrera y tuvimos una líder sólida con Usoa Ostolaza.

– Estamos hablando de un equipo que ha peleado contra los World Tour en una grande. ¿Esto es un mérito añadido?

– Yo creo que el mérito radica en que podamos estar en una clasificación general como la Vuelta por delante de equipos con presupuestos y estructuras muy superiores a la nuestra. Esto no es una lotería, esto es un trabajo que viene de años y esta temporada se está rindiendo muy por encima de lo que se esperaba.

– Llevan 13 victorias, un cuarto puesto en una grande…

– Si ves el historial en los últimos años, el equipo no deja de crecer. Es un proyecto que nació para correr el Euskaldun y en el 2023, con el impulso de Laboral Kutxa, se decidió acompañar a esas ciclistas al máximo nivel con el objetivo de correr algún día el Tour y de buscar resultados a nivel internacional. Prácticamente tres años después hemos conseguido un cuarto puesto en una general de una gran vuelta. Yo creo que el equipo estaba consolidado, pero este cuarto puesto da más seguridad o pone en otro escalón al equipo.

– ¿Con un presupuesto reducido cómo se puede plantar cara a los grandes equipos?

– Cada año los presupuestos de los equipos van aumentando. Nosotros desarrollamos una hoja de ruta con un presupuesto que claramente se ha mantenido por parte de los patrocinadores que siguen apostando por el proyecto, pero la realidad es que la inflación dentro del ciclismo femenino ha sido enorme. Hoy estamos muy lejos económicamente de las grandes estructuras.

– ¿De qué diferencia de presupuesto estamos hablando?

– Tenemos aproximadamente la mitad de presupuesto que los equipos más modestos del World Tour y estamos cinco o seis veces por debajo de los grandes equipos.

Un proyecto referente

– Hablamos de que Laboral Kutxa un equipo reconocido a nivel mundial. ¿A nivel vasco está igual de reconocido?

– A nivel internacional es un equipo consolidado. Gracias a la Wildcard que ganamos el año pasado tenemos derecho y acceso a todas las grandes del calendario. Nos lo hemos ganado por méritos propios. Quiero pensar que aquí se valora todo lo que estamos consiguiendo. Está claro que necesitamos más medios y lo digo abiertamente, ojalá nos acompañasen más empresas porque creo que el techo de este equipo está todavía muy lejos.

– ¿Tiene la sensación de que Laboral Kutxa necesita demostrar continuamente de lo que es capaz de conseguir?

– Desgraciadamente el ciclismo tiene poca memoria para lo bueno y para lo malo. En cada carrera hay que demostrar y hay que reinventarse. Pero sí que creo que ya es el momento de reconocerle a este equipo lo que está haciendo. Estamos hablando probablemente del proyecto euskaldun femenino por excelencia y ya estamos dentro de los 11-12 mejores equipos a nivel mundial. Quizás a veces da la sensación de que fuera se valora más que aquí.

– ¿Y por qué cree que falta?

– El ciclismo femenino está en un proceso de crecimiento. Quizás está yendo muy rápido y cuesta adaptarse a esos cambios. Pero nosotros que vivimos el día a día del ciclismo femenino sabemos perfectamente que cuanto antes dotemos de más recursos al proyecto, antes creceremos.

– ¿Está el equipo en un momento clave de cara a su futuro?

– Si, sin duda. Es el momento de pensar en grande. De dar un salto y marcar una época con este equipo. Ganar una vez a Goliat puede pasar, a partir de ahí es muy complicado. Y aunque con menos medios intentamos hacerlo mejor que otras estructuras más grandes, si tuviésemos más medios sería muchísimo más fácil dar el salto que demanda este grupo.

– Laboral Kutxa continúa hasta 2029. ¿Es un seguro para este equipo?

– Laboral Kutxa ha sido la empresa tractora en este proyecto, ha sido la que nos ha permitido llegar hasta donde estamos, junto a otros patrocinadores que nos apoyan. Pero está claro que no puede caer sobre ellos toda la responsabilidad. Ojalá nos apoyen para soñar con metas más altas.

– ¿Se puede presentar como un proyecto de país?

– ¡Claro! Es un proyecto que representa al ciclismo vasco y que puede llevar la marca Euskadi al máximo nivel, a correr el Tour con aspiraciones de lograr un puesto de honor o pelear por etapas. Tenemos el apoyo de las instituciones, saben lo que representa este equipo y creo que esta ola no deberíamos dejar pasar.

– Ahora llega el momento de la Itzulia, la carrera de casa.

– Salimos con la máxima ambición, pero va a ser un reto. Veremos hasta dónde podemos llegar, pero tenemos la tranquilidad y la confianza del resultado de la Vuelta.